Los desplazamientos vacacionales comienzan a notarse ya en las carreteras: tras una primera mitad del año un tanto atípica, todos estamos deseando coger el coche y disfrutar de unos más que merecidos días de descanso. Esto hace que el volumen de tráfico en las principales vías se multiplique, de la misma manera que se multiplica también el consumo de carburantes.

En las últimas semanas, tras el final del estado de alarma que ha estado vigente durante más de tres meses en nuestro país, hemos visto como el precio de los carburantes, tanto del diésel como de la gasolina, ha subido de forma más que notable, dejando atrás un largo periodo de precios descendentes en los que hemos podido ver el diésel por debajo, incluso, de los 90 céntimos/litro.

Ahora el precio vuelve a superar por amplio margen el euro por litro, pero aún es posible ahorrar una buena cantidad de dinero en los repostajes. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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Tras la grave crisis económica que ha provocado la incidencia del coronavirus en nuestro país, la industria automovilística -una de las más importantes a nivel económico- ha insistido en la necesidad urgente de un plan de ayudas e incentivos que, por fin, ha llegado. Y lo ha hecho con una dotación económica récord que permitirá a millones de españoles renovar su vehículo por uno mucho más seguro y menos contaminante. ASÍ FUNCIONA EL PLAN RENOVE. VER VÍDEO DE ARRIBA.

Las ayudas comprenderán, por primera vez, tanto a vehículos con motor electrificado como con motores convencionales tanto diésel como gasolina, siempre y cuando sus emisiones homologadas no superen los 120 gr de CO2/km y, además, su precio de venta no sea superior a 35.000€. Sin embargo, hay un factor más que puede hacer que el coche en el que estabas pensando no sea susceptible de recibir las ayudas.

Se trata de la eficiencia energética: un factor que, en España, determina el IDAE (Instituto para la Diversificación y ahorro de la Energía). Se trata de un indicador que es capaz de asignar, dependiendo de cuán eficiente es un automóvil, diferentes clasificaciones que abarcan desde la letra A (la más eficiente) a la letra G, siendo ésta última la menos eficiente. ¿Cuál es el criterio que sigue el IDAE para otorgar una u otra?