La temporada invernal está cada vez más cerca, y con ella la consecuente bajada de temperatura, la reducción de horas de luz solar y, sobre todo, la llegada de fenómenos meteorológicos adversos como las lluvias, la nieve y la niebla. Ésta última es, sin lugar a dudas, una de las condiciones bajo la que más difícil y peligroso es conducir. Con la llegada de la niebla, te recordamos cuatro claves para ver y ser visto: VER VÍDEO.

  • Luces antiniebla

Las luces antiniebla están pensadas, precisamente, para ver y ser visto. Su uso se limita únicamente a situaciones de niebla muy densa, especialmente la luz antiniebla posterior, que puede deslumbrar a otros conductores debido a su potencia y posición. Asegúrate de que sabes dónde se activan, ya que algunos vehículos tienen el accionamiento algo "difícil".

  • ¿Funcionan todas las luces de forma correcta?

Las luces antiniebla están situadas generalmente en zonas extremas del vehículo, más expuestas a pequeños roces y golpes en la utilización diaria. Por eso, te recomendamos que revises que todas las luces funcionan de forma correcta y que su integridad no se ha visto comprometida debido a golpes, fracturas o daños externos. Recuerda regular el alcance de las luces de cruce para obtener la máxima visibilidad.

Los intermitentes | Agencias

  • Olvídate de las luces largas

Las luces largas, o luces de carretera, están pensadas para mejorar la visibilidad cuando no existe un agente externo como puede ser la niebla. Debido a su composición -pequeñísimas gotas de agua- las luces largas generan una especie de "muro de luz" cuando las utilizamos con niebla, de forma que su uso es para nada recomendable.

  • Señaliza todas tus maniobras y guarda más distancia de seguridad

La distancia de seguridad se convierte, en caso de circular con niebla, en nuestra mejor aliada: debemos, al menos, duplicar la distancia de seguridad que deberíamos mantener en buenas condiciones de visibilidad. Si señalizar las maniobras en condiciones de buena visibilidad es necesario, con niebla lo es más: la anticipación es clave a la hora de evitar situaciones comprometidas.