El coronavirus ha paralizado durante algunos meses la compraventa de vehículos en España. Con el progresivo retorno a la normalidad, el mercado vuelve a activarse, no solo con nuevas matriculaciones, tras varios meses pésimos, sino también con vehículos de ocasión.

Durante el pasado mes de mayo, el diésel se posicionó en cabeza, aunque con una pequeña caída con respecto a antes del estado de alarma.. Copan el 53,6% de las ventas de ocasión frente al 56% de la primera quincena de marzo.

Los vehículos de gasolina ganaron ligeramente terreno y ocupan el 44,8% de las ventas, frente al 42,1% antes del estado de alarma. Mientras, los híbridos apenas se sitúan en torno al 1% de las ventas y los eléctricos se quedan con un 0,41%, solo por encima de los vehículos de gas.

Cuatro años de antigüedad

En cuanto a su antigüedad, la mayor cuota corresponde a los de cuatro años (matriculados en 2016), con un 14% de los vehículos. Le siguen los matriculados en 2015 (11%), 2017 (10,3%) y 2018 (7%), según aclara el informe.

Por otro lado, los españoles invirtieron de media 600 euros más en un coche de ocasión que en la primera quincena de marzo, que precedió la declaración del estado de alarma, pero 500 menos que en febrero, según un estudio de OcasionPlus.com.

De media, en 2020 un coche de ocasión supuso una inversión media de 10.594 euros, llegando en enero hasta los 10.870 y a los 10.934 en febrero. La llegada del coronavirus provocó una gran caída, con un gasto medio por un coche de segunda mano de 9.792 euros. Con el retorno progresivo a la normalidad, esta cantidad ha crecido hasta los 10.415 euros en mayo.