En ocasiones, los instrumentos más simples y sencillos para resolver un problema los podemos encontrar en casa. Los trucos caseros funcionan en infinidad de aplicaciones, incluso en tu coche. Sí, con materiales que todos tenemos en casa, que utilizamos a diario, podemos resolver y prevenir problemas mecánicos de diversa índole. Es el caso del truco que os traemos hoy.

¿A quién no le ha pasado? Una mañana, al intentar arrancar tu coche...no hay forma de moverlo. La batería está muerta. Pero...¿por qué pasa esto si, por ejemplo, la batería de tu coche no tiene tantos años ni ha sufrido tanto desgaste? En ocasiones, el problema no tiene su inicio en la carga de la batería, sino en los bornes de la misma, así como en los terminales que conectan el cableado del coche a la misma.

Debido a la edad, la suciedad, la humedad...los bornes de la batería pueden llegar a oxidarse e incluso a sulfatarse. Cuando la sulfatación llega a los electrolitos de la batería, ésta queda inutilizada y ya no quedará más remedio que sustituirla por una nueva, algo que nos costará bastante más que el euro que nos puede costar una botella de refresco de cola.

¿Por qué refresco de cola? La composición de esta bebida elimina, en cuestión de minutos, la sulfatación y la oxidación tanto en los bornes como en los terminales, permitiendo un buen contacto entre ambos componentes que garanticen un suministro adecuado de energía. Ya lo sabes, la próxima vez que levantes el capó, échale un vistazo a la batería, y si ves algún signo de desgaste u oxidación, desconecta los bornes y sumérgelos unos minutos en refresco de cola. Tan sólo necesitarás un trapo y aclarar con decisión para recuperar la salud de tu batería, garantizando un arranque firme en cualquier situación.