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UN RUIDO MUY DESAGRADABLE

El truco definitivo -y gratis- para eliminar los molestos chirridos al frenar

El sistema de frenos de nuestros coches es tendente a generar molestos ruidos, pero muchas veces la solución es más sencilla de lo que muchos se imaginan

En resumen

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Nuestros coches son máquinas muy complejas que, en los últimos años, han evolucionado mucho: son mucho más seguros que nunca, más eficientes a la hora de consumir energía y, a la vez, son capaces de proporcionar un grado de comodidad y de tranquilidad a la hora de circular. Sin embargo, los principios básicos de funcionamiento siguen siendo los mismos en la mayoría de ocasiones, como por ejemplo en el caso del sistema de frenado.

Y es que los frenos de nuestros coches, esos elementos destinados a reducir la velocidad a la que circulamos, siguen utilizando el mismo principio físico desde hace décadas: juntar dos piezas con un alto coeficiente de fricción entre ellas para disipar la energía cinética del vehículo (proporcionada por la velocidad) y transformarla principalmente en calor. Es cierto que la mayoría de vehículos actuales, especialmente los que cuentan con diferentes grados de electrificación, pueden recuperar parte de esa energía y convertirla en electricidad, pero siguen contando con discos y tambores de freno en sus estructuras.

El sistema de frenado de nuestros coches es tremendamente seguro, pero también es tendente a "cantar" cuando su mantenimiento y estado no es exquisito: seguro que conoces algún coche, o incluso lo estás sufriendo en el tuyo, que cada vez que se frena, comienza a "chillar" de mala manera dando lugar a ruidos de lo más desagradables que, en algunas ocasiones, tienen un volumen demasiado alto.

Fácil y en un minuto: así puedes eliminar los chirridos de los frenos

Estos chirridos, aunque no lo parezca, son muy fáciles de eliminar: es tan sencillo como "limpiar" la superficie de contacto del sistema de frenado. Para ello, te aconsejamos que sigas estos pasos:

  • Localiza una carretera poco transitada, un camino asfaltado que no se utilice o, en definitiva, una vía segura en la que poder decelerar tu coche de manera algo más intensa de lo habitual.
  • Con las ruedas rectas, efectúa una frenada lo más intensa que sea posible sin que llegue a saltar el ABS desde una velocidad relativamente elevada, unos 50-60 km/h.
  • Repite las frenadas al menos 4 o 5 veces sin dar tiempo a los frenos a que se enfríen.
  • Cuando hayas terminado, circula durante unos minutos de manera normal, limitando el uso del freno. No dejes pisado el freno, ni dejes accionado el freno de mano en caso de que estaciones tu vehículo.

Con estos pasos estamos, básicamente, "limpiando" el disco y la pastilla, de manera que el nuevo material generado actúa de manera mucho más limpia al conseguir un acople perfecto entre disco y pastilla. Notarás como, rápidamente, el sistema de frenos del coche ha dejado de sonar o los sonidos que emite son muchísimo más leves y normales. Todo ello, además, a coste cero.

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