Los asientos son una parte vital de nuestro coche. Son los encargados de mantenernos firmes en el lugar que nos corresponde, así como de soportar nuestro peso y mantener una postura de conducción correcta.

A casi todo el mundo le agrada contar con una tapicería de cuero en sus asientos, un material que también se puede utilizar generalmente para el volante y el pomo de la palanca de cambios. Sin embargo, su cuidado requiere de ciertos procedimientos que, no obstante, no tienen que salir caros. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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¿Cuánto hace que no cambias las varillas del limpiaparabrisas? Con el tiempo tienden a ensuciar los cristales del coche más que a limpiarlos, comprometiendo la visibilidad y por consiguiente la seguridad del conductor. Sin embargo, con unas simples tareas de mantenimiento puedes hacer que vuelvan a limpiar como el primer día, ampliando su vida útil. El elemento de fricción entre el limpiaparabrisas y la luna, la escobilla, necesita ser limpiado con cierta frecuencia, y cada cierto tiempo (una vez al año) sustituido.

Hay síntomas que nos indicarán que debemos cambiar la escobilla. En primer lugar, si el barrido deja estrías, el caucho de la escobilla está dañado, normalmente como consecuencia de bruscos cambios de temperatura exterior o utilización con nieve, y deberemos sustituir este elemento. Si se producen sacudidas y/o ruido, también deberás cambiarlos.