2020 ya está aquí, y como cada año, numerosos precios, tasas e índices se adaptan a la llegada de un nuevo año, y lo hacen generalmente con subidas que, dependiendo del concepto, pueden ser mayores o menores. La DGT no es una excepción, y con la llegada de 2020 ha actualizado todas las tasas que los ciudadanos debemos abonar para acceder a alguno de sus servicios, que no son pocos.

El pago de las tasas de la DGT es cada vez más cómodo, permitiéndonos ahorrar mucho tiempo al pagarlas antes de acudir a cualquier edificio de la DGT: es un proceso que podemos realizar desde casa, con nuestro ordenador o incluso nuestro smartphone. Sólo necesitaremos una tarjeta bancaria, así como un sistema de identificación, que puede ser un certificado digital o un perfil en el sistema Cl@ve. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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En la actualidad podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que disfrutamos de una 'app' para cada necesidad. De nuestro ya casi inseparable smartphone nacen cada día miles de noticias, de informaciones, de sucesos, de interacciones que somos capaces de asimilar y compartir a una velocidad de vértigo gracias a nuestros teléfonos móviles, permanentemente conectados a internet.

Los controles policiales en la carretera no son cuestión de un día: las autoridades llevan décadas utilizando este método para mejorar nuestra seguridad en las carreteras y ha resultado muy eficaz para detectar conductas irregulares e infractores al volante, siendo la aleatoriedad una de sus claves. Esta aleatoriedad y sorpresa se ha visto claramente mermada con la llegada de las apps sociales a nuestros teléfonos móviles.

La DGT es consciente de ello, ya que cualquier conductor que visualice un control puede, a través de decenas de apps, avisar al resto de la comunidad de usuarios de la presencia del control, determinando además su situación prácticamente exacta. Lo que para algunos supone un 'alivio' es, en realidad, una forma muy fácil para los infractores de seguir realizando conductas fuera de la ley, poniendo así en peligro tanto al resto de usuarios de la vía como a sí mismos.