A todos nos ha pasado, posiblemente más de una vez: estás circulando con tu coche cuando la luz de la reserva se enciende, recordándote la necesidad de pasar por una gasolinera lo antes posible...pero tus cálculos no coinciden con los del coche, y no vas a pisar la gasolinera hasta dentro de un par de días, porque total, "la reserva es suficiente para lo que voy a utilizar el coche".

Esta afirmación puede desembocar, si abusamos de ello, en una avería en nuestro coche. Que nadie se lleve a engaño, el sistema de combustible de un vehículo actual es mucho más refinado que el de un coche de hace 20 o 30 años, y tanto los depósitos como los diferentes sistemas de bombeo y filtración están mucho mejor estudiados. Además, los combustibles también tienen mejor calidad, lo que limita la posibilidad de formación de residuos.

Sin embargo, conviene recordar que la parte inferior de los depósito está siempre llena de combustible, lo que puede terminar por generar residuos en forma de combustible en mal estado o "barros", que obligan a los filtros y bombas a trabajar a pleno rendimiento para que el combustible llegue al motor en las mejores condiciones posibles.

Si forzamos al coche a circular siempre con un nivel muy bajo de combustible, tendremos que tener en cuenta que el filtro del combustible se ensuciará más, lo cual no supone ningún problema siempre y cuando lo sustituyamos con mayor frecuencia. Además, las bombas que llevan el flujo de combustible al propulsor pueden llegar a trabajar en seco al quedarse sin combustible el depósito, lo que nos garantiza una avería, ya que están pensadas para trabajar siempre en un fluido que les permita refrigerarse. VER VÍDEO.