Durante estos días estamos asistiendo a uno de los periodos en los que se producen más desplazamientos por carretera: el puente de diciembre es uno de los "puntos calientes" de la segunda mitad del año, en el que millones de vehículos recorren la península de punta a punta para disfrutar de unos días de descanso. Es, por tanto, uno de los periodos en los que la DGT maximiza la vigilancia de las carreteras, haciendo que los trayectos sean más seguros para todos.

Sin embargo, la DGT se ha visto obligada a lanzar un pequeño vídeo recordatorio en el que, en tono divertido, intenta concienciar sobre el peligro de uno de los comportamientos que más se ha extendido en la carretera en los últimos años: la circulación en el carril izquierdo de forma constante, una actitud que pone en grave peligro la circulación. VER VÍDEO DE ARRIBA.

 

Te puede interesar: Cuidado, no piques: la DGT vuelve a advertir del timo del radar

La DGT ha vuelto a informar de una de las grandes estafas que circulan por Internet desde hace algún tiempo y que en estas fechas, coincidiendo con el mayor número de desplazamientos, resurge para intentar cazar a posibles incautos. Esta estafa consiste en un correo electrónico que simula tener como remitente a la Dirección General de Tráfico y que notifica una supuesta infracción por exceso de velocidad que conlleva una multa de 1.530 €.

El email cuenta con la imagen corporativa de la DGT, e incluso incluye el logotipo del Ministerio del Interior, por lo que cualquiera podría pensar que es auténtico y que verdaderamente el organismo se ha puesto en contacto nosotros. En el texto se puede leer el falso acta de la denuncia indicando el punto exacto de la inexistente infracción captada por un radar, e invita a pinchar un enlace para ver la foto y descargar la denuncia.

Ante el más que probable sobresalto que se sufre al recibir un correo así, y sin pararse a pensar que ahí hay gato encerrado, la reacción puede ser la de acceder inmediatamente al link para verificar la foto de nuestro coche, pero entonces ya habremos caído en la trampa. Los ciberdelincuentes usan esta técnica denominada ‘phishing’ para que pinchemos el enlace y se nos descargue en el dispositivo un malware con el que pueden tener acceso a todas nuestras contraseñas y datos personales.