La industria automovilística europea vive últimamente en medio de una incertidumbre constante, que afecta algunos fabricantes más que a otros. Ford, y la sucursal europea de la marca, Ford Europa, está inmersa en un profundo proceso de reestructuración con el que pretende hacer frente a las bajas ventas que está cosechando en los últimos años.

Ha sido durante estos días cuando Ford ha comunicado las condiciones de la reestructuración interna que llevará a cabo en varios países europeos, con los que pretende hacer frente, junto a los nuevos modelos, a las difíciles condiciones de venta que está viviendo en los últimos años, reduciendo hasta 12.000 empleos en varias sedes.

El país más afectado por todos estos recortes es Alemania, donde Ford eliminará hasta 5.000 empleos. Ford Europa tiene su sede en Alemania, siendo por tanto el país europeo donde emplea a más personal. Gran Bretaña, con 3.000 empleos menos y Rusia, a la que se le recortarán 2.000 empleos, son los países más afectados después de Alemania.

Los 1.000 empleos restantes que Ford Europa eliminará se repartirán entre el resto de países, incluyendo España. Ford Almussafes, la planta más emblemática de Ford en Europa, no verá afectados su número de trabajadores, pero sí reducirá su carga de trabajo. De hecho, se ha eliminado un turno de trabajo, el nocturno, teniendo además que parar 4 días su actividad debido a un ERTE que afecta a los 8.100 trabajadores de la planta.