Los radares cada vez son más frecuentes en nuestras carreteras: se encargan de controlar la velocidad a la que circulan los vehículos, educando y concienciando a sus conductores -a base de multas- de que el mal comportamiento en la carretera es cosa de todos, y que siempre tiene consecuencias.

Además, la tecnología ha permitido que los radares sean cada vez más capaces, algo que demuestran los últimos radares que se han instalado en Australia. Hablamos, concretamente, de la zona de Nueva Gales del Sur, donde desde el pasado 29 de noviembre están en funcionamiento 45 nuevos radares que, sin lugar a dudas, se pueden considerar los más avanzados del mundo. Su punto fuerte es la tecnología. ¿Cuánto tardarán estos radares en llegar a España? VÍDEO PRINCIPAL

Te puede interesar: Los radares de la DGT son más listos de lo que parecen: no sólo controlan la velocidad

Los radares de velocidad son ya un elemento más de nuestras carreteras. Pese a ser uno de los puntos más 'odiados' por los conductores, al final, y con el paso del tiempo, nos hemos acostumbrado a su presencia, a su expeditiva 'mirada' capaz de determinar a qué velocidad estamos circulando y siendo capaces de 'avisar' a las autoridades: auténticos "chivatos" de la carretera que velan por el cumplimiento de los límites de velocidad...¿únicamente?

Y es que los radares de velocidad de nuestras carreteras no se encargan únicamente de controlar la velocidad a la que circula un coche.