UN DATO QUE RESULTA MÁS IMPORTANTE DE LO QUE PARECE

Qué es la potencia fiscal de nuestro coche: para qué sirve y dónde conocer su valor

Nuestros coches están sujetos a una serie de regulaciones y normativas. También están registrados, y cuentan con numerosos datos que pueden consultarse y que posteriormente se utilizan para ciertos trámites. Uno de esos datos es la potencia fiscal, ¿sabes qué es y para qué se utiliza?

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La documentación de los vehículos en España ofrece una cantidad muy importante de datos relevantes para los propietarios y las autoridades. Desde la ficha técnica hasta el permiso de circulación, estos documentos proporcionan información detallada sobre aspectos como las características técnicas del vehículo, su historial de mantenimiento, los datos del propietario y las fechas de las inspecciones técnicas obligatorias.

Además, con la implantación progresiva del sistema de ciertos sistemas de digitalización de trámites y documentos, se espera que en el futuro próximo la documentación digitalizada facilite aún más el acceso y la gestión de estos datos. Es el caso por ejemplo, del permiso de circulación, que ya se puede portar en formato digital en nuestros teléfonos móviles a través de la aplicación oficial de la Dirección General de Tráfico, la conocida app "MiDGT".

Hablando del permiso de circulación, este documento contiene todo tipo de información sobre el vehículo como la marca y modelo, el número de bastidor, la fecha de primera matriculación, el número de plazas, la masa máxima autorizada, la potencia fiscal, etc. Además, también incluye los datos del titular del vehículo, así como la fecha de expedición del permiso. La mayoría de datos son fácilmente comprensibles, pero, ¿qué es la potencia fiscal? ¿Para qué se utiliza en nuestro país?

Qué es la potencia fiscal de nuestros vehículos

La potencia fiscal de un vehículo es un valor utilizado para calcular los impuestos y tasas relacionadas con la propiedad y el uso del automóvil. Se calcula en función de la potencia del motor y otros factores técnicos del vehículo, como el tipo de combustible y el número de cilindros. Aunque no refleja la potencia real del motor en términos de caballos, la potencia fiscal se utiliza como referencia para determinar la cuantía de tasas como el impuesto de vehículos de tracción mecánica, más conocido como "impuesto de circulación" o "numerito".

Para calcularlo se hace uso de una fórmula muy concreta: Potencia Fiscal = 0,08·(0,785·D²·R)^0,6·N, donde cada una de las letras se corresponden con:

R: recorrido del pistón (expresado en centímetros)

D: diámetro del cilindro (expresado en centímetros)

N: número de cilindros del motor

Con esta fórmula se calcula la potencia fiscal que, por cierto, no se puede "convertir" en CV. Esta cifra es la que luego los ayuntamientos utilizan para gravar con el IVTM a los vehículos que están registrados en la localidad.

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