Es algo bastante más común de lo que nos imaginamos, siendo además una avería que puede suponer un alto coste de reparación. Pero qué ocurre en un motor cuándo no sólo no nos equivocamos, sino que lo forzamos a trabajar con un producto que en nada se parece a la gasolina o al diésel, una situación aún más peligrosa que intentar experimentar.

El Youtuber TechRax ha querido experimentar hasta qué punto alimentar el motor de su BMW 325i E46 con Coca Cola puede ser una buena o mala idea, aunque es más que evidente que el final será un triste y doloroso motor rompiendo de algún modo. La prueba se realiza echando dos litros de Coca Cola en el depósito prácticamente vacío del coche para comprobar si el motor será capaz de funcionar y recorrer algún kilómetro.

 

El resultado final del experimento es bastante predecible y tras apenas unos segundos funcionando el motor empieza a fallar hasta que se detiene por completo. Pese a intentar incluso arrancar el motor en varias ocasiones está claro que la fórmula de la Coca Cola no le ha sentado nada bien al sistema de alimentación.