La electrificación en la que se han embarcado todos los fabricantes promete inundar el mercado de coches híbridos y eléctricos en los próximos años. Ante este panorma no es ninguna novedad el que asistamos a la defunción de los motores de combustión interna tal y como los hemos conocido, descubriendo hoy que Mercedes ya ha tomado la decisión de no no invertir más dinero en desarrollar una nueva generación de motores diésel y gasolina. La clave de este anuncio no está en que el fabricante vaya a pasarse de la noche a la mañana al coche eléctrico, sino que la firma ha establecido una hoja de ruta en materia de electrificación donde sus actuales mecánicas podrán seguir evolucionando en ese sentido sin necesidad de grandes cambios.

Mercedes Clase B 200d | MERCEDES BENZ

Hemos de recordar que en estos momentos Mercedes es uno de los fabricantes que más está apostando por la hibridación, en diferentes grados además, de sus motores diésel y gasolina. Desde semihíbridos a híbridos enchufables, pasando incluso por soluciones como el motor diésel híbrido. La gama de propulsores de última generación estrenada por la marca ya fue desarrollada bajo esa estrategia de electrificación, sirviendo así como tecnología de transición hacia el coche eléctrico con suficientes capacidades como para evolucionar cada poco tiempo sin necesidad de ser rediseñados por completo. Esta idea no solo permite un importante ahorro de coste y tiempo, sino que ofrece una capacidad de adaptación muy grande.

Mercedes GLE y GLC | Mercedes

El anuncio de Mercedes no nos debería pillar por tanto de sorpresa y de hecho no es el primer fabricante que anuncia esta estrategia. Volvo fue el primer constructor que puso sobre la mesa esta idea al estrenar su última generación de motores diésel, anunciando su paulatina electrificación e incluso eliminación de modelos como el Volvo S60. En el futuro a corto plazo serán cada vez más los fabricantes que se apunten a este método para conseguir un modelo de transición sostenible, teniendo como única meta el coche 100% eléctrico, pero electrificando cada vez más sus motores diésel y gasolina de última hornada.