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UNA EXTRAÑA TENDENCIA

¿Por qué la gente coloca bolsas de plástico en los retrovisores de sus coches?

Algunos trucos para mejorar la salud y la durabilidad de nuestros coches pueden parecernos un poco "estrambóticos", pero sin duda resultan más que efectivos en determinadas situaciones

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No nos vamos a engañar: 2022 acaba de empezar pero ya llevamos algo más de medio mes "disfrutando" del invierno y no parece que éste vaya a ser, sin ninguna duda, el periodo invernal más frío de cuantos hayamos vivido en los últimos años. Sin embargo, lo que también es evidente es que ésta es la época más fría del año y millones de vehículos tienen que "dormir" cada noche en la calle debido a la imposibilidad de estacionar en un garaje cerrado o cubierto.

El frío puede suponer un problema si hablamos del funcionamiento de ciertos componentes de nuestro coche, representando además una incomodidad manifiesta sobre todo si tenemos que coger nuestro coche a primera hora de la mañana, en medio de una agresiva helada que ha congelado la carrocería exterior de nuestro vehículo. Seguro que más de uno ha visto como su vecino cubre generalmente la luna delantera de su coche para evitar la escarcha nocturna y no tener que frotar cada día el cristal de su coche.

Esta medida "preventiva" parece estar extendiéndose a otras partes de nuestros coches, ya que cada vez es más habitual ver como muchos conductores, a la hora de estacionar sus coches hasta el día siguiente, deciden cubrir los espejos retrovisores de sus vehículos con bolsas de plástico, una práctica a priori sencilla y sobre todo muy barata, pero...¿cuál es el propósito de estos gestos?

¿Por qué la gente cubre sus espejos retrovisores?

Muy sencillo: se trata de evitar posibles problemas de congelación en los espejos retrovisores. Seguro que muchos de vosotros diréis entonces "pero si la mayoría de espejos retrovisores están calefactados, ¿qué problema hay en ese caso?" y es que efectivamente la mayoría de los vehículos que circulan por nuestras calles cuentan con un sistema de calefacción para los espejos, que les permite calentar la superficie para eliminar el posible hielo.

Con las bolsas de plástico los usuarios que no cuentan con esta funcionalidad evitan que los cristales de sus espejos se congelen, lo que les impediría ver durante cierto periodo de tiempo. Sin embargo, el principal problema que se evita con las bolsas de plástico es la congelación de los sistemas de plegado y desplegado eléctricos, compuestos generalmente por pequeños engranajes de plástico que pueden llegar a bloquearse y partirse debido al frío y al hielo. Con este sencillo truco te asegurarás que los sistemas de plegado y desplegado de tus espejos nunca se congelen, evitando así una dolorosa avería en términos económicos.

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