La niebla es uno de los fenómenos meteorológicos más habituales en invierno. No por ello deja de ser peligrosa: es una de los situaciones que más riesgo implica para los conductores, que además se ven obligados a circular bajo unas condiciones de tensión y atención mucho mayores a las habituales.

Para 'luchar' contra la niebla, los fabricantes de automóviles nos ofrecen todo tipo de herramientas que pasan por una mayor sensibilidad de los sensores de luz y humedad, así como sistemas ópticos más avanzados que permiten mantener un mayor nivel de visibilidad durante más tiempo. No obstante, no todos conducimos un vehículo de última generación, lo que complica un poco las cosas.

Por eso algunos conductores consideran que la opción más apropiada para mejorar su visibilidad en condiciones de niebla es encender las luces largas. VER VÍDEO DE ARRIBA.