Nuestros coches necesitan de un buen mantenimiento para conseguir conservar las cualidades que, cuando eran nuevos, les permitían servirnos de utilidad en nuestro día a día. Sin embargo, la llegada de nuevas tecnologías y avances técnicos ha hecho que los intervalos de mantenimiento de nuestros coches cada vez se alarguen más, algo que no todo el mundo aplica de forma correcta.

Es conveniente saber que, si el fabricante de nuestro estipula un periodo de tiempo determinado entre mantenimientos no hay ningún problema por seguirlos, aunque ese periodo sea, a nuestro juicio, demasiado amplio. Con la llegada por ejemplo de aceites de alta tecnología, es posible alargar el intervalo entre revisiones hasta superar los 30.000 kilómetros, una cifra que hasta hace no mucho parecía totalmente imposible de alcanzar.

Sin embargo, por mucho que el fabricante de nuestro automóvil no tenga reparos en alargar el periodo entre revisiones, nosotros no podemos hacer lo mismo. VER VIDEO.