En la actualidad nuestros vehículos son más modernos y confortables que nunca. Su equipamiento es muy completo, incluyendo de serie elementos que hace apenas un puñado de años sólo estaban disponibles en las clases más altas y caras. Sin embargo, no siempre contar con todo el equipamiento posible es una buena noticia, sobre todo si hablamos de conductores despistados.

Los sensores de luz y lluvia son uno de esos ejemplos: su funcionamiento hace que el conductor no tenga que volverse a preocupar de encender ni las luces ni los limpiaparabrisas en caso de oscuridad y lluvia. Hace no mucho tiempo éste equipamiento sólo estaba disponible en berlinas y coupés de lujo, mientras que a día de hoy la práctica totalidad de coches nuevos ofrecen estos dos sistemas dentro de su equipamiento de serie. VER VÍDEO.