Las etiquetas ambientales ya se han convertido, a éstas alturas, en un elemento más del ecosistema automovilístico patrio. Sin embargo, aún quedan algunas dudas que despejar, algunos trucos que aplicar para que el uso de las etiquetas ambientales sea más liviano a nivel económico para el ciudadano de a pie.

Y es que aunque las etiquetas ambientales sean un 'invento' de la DGT, y aunque parezca contradictorio, el precio de las etiquetas ambientales no lo fija la Dirección General de Tráfico, sino que son las instituciones y organizaciones que las comercializan, sin que la DGT intervenga para nada en el precio final de las etiquetas que millones de vehículos tienen derecho a mostrar. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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Las etiquetas ambientales, los distintivos de la DGT, se han convertido en uno de los temas más recurrentes de los últimos meses. Su popularidad se ha multiplicado últimamente, y su uso se ha convertido ya en habitual. Incluso son ya un argumento de ventas más, tanto entre particulares como entre los propios fabricantes, que han visto en la existencia de estas etiquetas un filón a explotar. Vamos a repasar todo lo que debes saber sobre las etiquetas ambientales:

1. ¿Cuántas etiquetas hay?

En este momento son cinco las clasificaciones, y cuatro los distintivos ambientales disponibles. Comenzando por los vehículos de gasolina matriculados entre enero de 2000 y enero de 2006, así como los diésel matriculados entre enero de 2006 y enero de 2014, éstos equipan la etiqueta B, de color amarillo. Por encima encontramos la etiqueta C, verde, para los gasolina a partir de 2006 y los diésel a partir de 2014.

Además, encontramos las etiquetas ECO (colores verde-azul), para aquellos vehículos híbridos a partir de la norma Euro 4, para los propulsados por GLP o por GNC y para los híbridos enchufables con menos de 40 kilómetros de autonomía eléctrica. La etiqueta restante es la CERO, de color azul, reservada a los vehículos 100% eléctricos, a los híbridos enchufables con más de 40 kilómetros de autonomía eléctrica y a los equipados con pila de hidrógeno.

2. ¿Cómo puedo conseguir mi etiqueta?

En la actualidad son tres los métodos que se pueden utilizar: ir a las jefaturas de Tráfico, a las oficinas de Correosseleccionadas (más de 2.000 en todo el país) o a través de internet, aunque ésto último se reserva, de momento, a la comunidad de Madrid.

Adquirir la etiqueta ambiental por internet es muy sencillo, ya que sólo necesitamos escanear el permiso de circulación y el DNI del titular. Con un precio de 8,47€, la web "Pegatinas DGT" permite recibir la etiqueta en menos de 10 días en casa. Para conseguir la etiqueta en persona necesitas llevar contigo dos documentos: el DNI del titular del vehículo y su permiso de circulación. El coste de la etiqueta es de 5€.

3. ¿Me pueden multar por no llevar mi etiqueta a la vista?

No, de momento no te van a multar por no llevar tu etiqueta, ya que su utilización a nivel estatal no está siquiera regulada. De cualquier manera, todo apunta a que en un futuro cercano esto va a cambiar, por lo que te aconsejamos que te apresures a conseguirla. Como ejemplo, la ciudad de Madrid, que a partir del próximo 30 de noviembre cierra su centro a los vehículos más contaminantes.

Además, a partir de abril de 2019 los conductores que accedan a Madrid tendrán que llevar la etiqueta visible, ya que se arriesgan si no lo hacen a ser sancionados con una multa administrativa por cuantía de 90 euros.