Puede que no te hayas fijado, pero uno de los hechos más curiosos de las matrículas españolas es que en ellas no hay vocales. Seguramente te estás preguntando por qué es así, por lo que vamos a explicarte el motivo.

La DGT introdujo un sistema de matriculación con un modelo único para toda España en el año 2000. Con este nuevo cambio las matrículas se realizan con una combinación de cuatro números y tres letras. Los números van desde el 0000 al 9999, combinados con tres letras que empiezan en BBB y acaban en ZZZ. VER VIDEO.