SEGUNDA VIDA
Pocos se fijan en este Seat León que es un chollo con Etiqueta ECO y consumo de mechero
Si persigues la etiqueta ECO sin pasarte a eléctrico, el León TGI de segunda mano es una jugada maestra que casi nadie tiene en cuenta. Puedes encontrarlo por debajo de 15.000 euros y puede abrirte muchas puertas en las ciudades con ZBE.

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Mira, el mercado de coches de gas está ahí tirado esperando a que alguien se dé cuenta, y el Seat León TGI es probablemente la mejor compra que puedes hacer si quieres etiqueta ECO sin complicarte la vida con los puntos de recarga ni las baterías que se degradan y se quedan fritas en invierno. Este modelo funciona con GNC (gas natural comprimido), lleva la etiqueta ambiental que suele permitirte moverte con menos restricciones en Madrid, Barcelona y en muchas otras ciudades que se pongan tiquismiquis con la contaminación (según la normativa local), y además consume menos que un coche de gasolina equivalente. Total, que hablamos de un compacto familiar con maletero decente, acabados conocidos y tecnología que sigue siendo actual en unidades de 2019 o 2020.
Un coche normal que funciona con gas
El León TGI no es ningún prototipo raro ni un experimento fallido de Seat. Es un Seat León de toda la vida con un motor 1.5 TGI de 130 CV que funciona indistintamente con gas natural comprimido o con gasolina, así que nunca te quedarás tirado buscando enchufes. El depósito de gas tiene capacidad para unos 13,8 kg (equivalentes a unos 25 litros de gasolina), y además lleva un tanque de gasolina de 9 litros para emergencias o para arrancar en frío (el modelo anterior tenía aún más autonomía en gasolina, por si te interesa más).

La mecánica es fiable porque Volkswagen lleva años usando estos motores en toda su gama, y el mantenimiento no tiene misterio ni costes desorbitados porque los concesionarios oficiales saben perfectamente cómo funcionan estos coches, y las revisiones cuestan prácticamente lo mismo que las de cualquier León de gasolina. Podrías pensar que el gas complica las cosas, pero la realidad es que el sistema está tan integrado que ni lo notas, y el coche cambia de combustible automáticamente sin que tengas que tocar nada.
Consumir poco y pagar menos te sale rentable rápido si haces kilómetros, porque el GNC cuesta entre 1 y 1,20 euros el kilo (equivalente al litro), mientras que la gasolina ronda los 1,50 euros o más. La diferencia se nota mes a mes, sobre todo si te mueves habitualmente por ciudad o haces trayectos pendulares, y además, en muchos municipios, la etiqueta ECO te libra de pagar la zona azul.

Dónde encontrarlo y qué mirar
Las unidades de segunda mano del León TGI rondan los 12.000–15.000 euros en las versiones de 2019 y 2020, con 40.000–80.000 km, que es la franja donde merece la pena buscar. Puedes encontrar acabados Style o FR con equipamiento bastante completo (climatizador bizona, sensores, pantalla táctil, conectividad), aunque no esperes lujos de gama alta porque estos coches se vendían como alternativa práctica y asequible.
Lo importante al comprar uno es verificar que las revisiones estén al día y que los depósitos de gas hayan pasado las inspecciones reglamentarias cada cuatro años. Pregunta por el historial de mantenimiento y asegúrate de que el vendedor tiene toda la documentación en regla, porque el sistema de GNC requiere homologaciones específicas y no conviene saltarse nada. También viene bien hacer una prueba de ruta larga para comprobar que el coche cambia de combustible sin tirones y que el consumo es el esperado.

Busca en plataformas de compraventa generalistas, concesionarios multimarca o incluso en Seat de ocasión, donde a veces tienen unidades procedentes de renting o flotas que están impecables. La oferta no es masiva porque se vendieron pocas unidades, así que cuando veas uno que te cuadre no lo dejes escapar, porque estos coches se mueven rápido entre quienes conocen las ventajas del gas.
La etiqueta ECO marca el tesoro
La etiqueta ECO es el verdadero as en la manga del León TGI, porque, dependiendo de la normativa local, te permite circular por el centro de las ciudades cuando hay restricciones, aparcar gratis o con descuento en zona regulada (según el ayuntamiento) y, donde esté permitido, acceder a carriles VAO incluso yendo solo. En Madrid y Barcelona estas ventajas valen oro si te mueves a diario por el centro, y cada vez más ciudades van endureciendo las normas para coches sin etiqueta o con etiqueta C.

Además, los coches ECO tienen ventajas fiscales en algunos municipios (descuentos en el impuesto de circulación) y podrías evitar peajes o reducir tarifas en parkings públicos que bonifican a vehículos menos contaminantes. El ahorro acumulado en un año puede ser considerable si vives en una gran ciudad, y eso sin contar la tranquilidad de saber que tu coche no va a quedarse obsoleto por nuevas restricciones ambientales.
Comprar un León TGI de segunda mano es apostar por un coche que funciona, que consume poco, que tiene etiqueta ambiental privilegiada y que te sale bastante más barato que cualquier híbrido o eléctrico equivalente. Si lo tuyo es moverte por ciudad sin complicaciones ni sustos en la gasolinera, este Seat merece estar en tu lista corta porque suele hacer lo que promete sin florituras ni experimentos raros.
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