Con el propósito de reducir el consumo de combustible y las emisiones contaminantes, hace ahora algo más de una década que introdujo por primera vez el sistema de parada y arranque automático en los coches, también conocido como Stop&Start. Este no hace otra cosa que desactivar el motor de combustión cuando nos detenemos en un semáforo, en una retención, o en cualquier otra situación similar. Actualmente lo vemos en la inmensa mayoría de coches nuevos.

Este sistema nunca ha sido ajeno a la controversia: hay quien piensa que las continuas paradas y arranques que hace este sistema provoca un deterioro en la vida útil del motor y componentes como la batería o el alternador. VER VÍDEO.