DE SIMULADOR A VIDA REAL
Nvidia presenta la IA que hará que tu coche piense por ti… y hasta te gane conduciendo
Nvidia ha usado la IA y los datos extraídos de los jugadores de videojuegos para desarrollar el software de conducción autónoma que hará que dentro de 10 años dejes de conducir.

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Nvidia acaba de dar un golpe en la mesa porque su nuevo modelo de IA, Alpamayo 1, promete que los coches autónomos no solo seguirán instrucciones, sino que razonarán antes de actuar igual que si fuesen un conductor humano. El sistema analiza cada situación antes de mover volante, frenos o acelerador para decidir cuándo frenar hasta cómo esquivar obstáculos. Jensen Huang, el presidente de la compañía, asegura que esta IA permitirá resolver problemas de tráfico complejos, como semáforos averiados o peatones imprudentes, sin intervención del conductor.
El entrenamiento de Alpamayo 1 no es de broma y se basa en 1.700 horas de datos reales recogidos en todo tipo de carreteras y condiciones climáticas, incluyendo escenarios extremos y poco frecuentes, lo que significa que el coche aprende a anticiparse al tráfico, a manejar situaciones complicadas y a tomar decisiones inteligentes que antes solo podía simular mediante algoritmos rígidos que lo conducían a situaciones tan cómicas como cuando se atascaron decenas de coches autónomos en un aparcamiento. La combinación de visión y acción lo convierte en un sistema único en el mercado.
Lo más sorprendente es que Nvidia ha hecho público el código y los datos de Alpamayo en Hugging Face (una especie de Facebook para que los desarrolladores se pasen datos), y esto permite que desarrolladores de todo el mundo puedan ajustar, probar y mejorar el modelo, acelerando la innovación. Si funciona como prometen, pronto podríamos ver coches que evolucionan su conducción de manera constante, aprendiendo de cada kilómetro recorrido como si tuvieran un cerebro propio.

AlphaSim: entrenando coches sin riesgo
Alpamayo 1 no actúa solo, porque Nvidia ha lanzado también AlphaSim, un simulador de código abierto para entrenar a los vehículos autónomos en todo tipo de situaciones, desde tormentas eléctricas hasta calles saturadas de tráfico. El sistema permite que los coches “practiquen” antes de enfrentarse a la carretera real mediante una idea más simple que la receta para abrir un plátano: corregir errores antes de que se produzcan accidentes, y mejorar la toma de decisiones sin poner a nadie en peligro.
El simulador genera miles de escenarios posibles y evalúa cómo reaccionaría la IA en cada uno, y esto permite que los fabricantes estandaricen el aprendizaje de sus coches autónomos y que el sistema se vuelva cada vez más inteligente con cada prueba virtual. La combinación de Alpamayo y AlphaSim crea un ecosistema de conducción autónoma donde los coches aprenden y se adaptan a situaciones reales, y ojo, que además han empleado datos extraídos de los jugadores de simuladores de carreras para entrenar el algoritmo, así que ahora la IA sabe cómo nos movemos en carretera gracias a tus partidas al Forza con el Nissan 300ZX.
Para los conductores, esto significa que los coches del futuro podrán anticiparse a imprevistos antes incluso de que los percibas. Peatones cruzando fuera de lugar, vehículos detenidos o calles con obras ya no serán un problema: el coche decidirá cómo actuar con la lógica de un humano y la velocidad de un ordenador.

Nvidia reta a Google y redefine la conducción
Nvidia no solo compite ahora con Google, OpenAI y otros gigantes de la IA: es que también cambia las reglas del juego de la conducción autónoma, ya que su apuesta por herramientas de código abierto podría acelerar la llegada de unos coches que no solo obedecen, sino que piensan. Huang asegura que, en los próximos diez años, una gran parte de los coches en el mundo podría ser autónoma y tomará decisiones inteligentes sin intervención humana.
La combinación de Alpamayo y AlphaSim promete reducir accidentes de circulación y mejorar la fluidez del tráfico porque los coches aprenderán a anticipar cualquier situación. No es teoría: Nvidia pone los medios para que los vehículos razonen en tiempo real, y se adapten al mundo real.
El verdadero reto ahora es ver quién logra integrar estas herramientas en coches de calle primero. Si Nvidia consigue que su IA llegue a los vehículos comerciales antes que sus competidores, la conducción como la conocemos cambiará para siempre, y podríamos estar a solo unos años de ver coches que realmente “piensen” por nosotros.
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