Las fechas más señaladas del año para millones de personas están a la vuelta de la esquina: las navidades están aquí un año más, y con ellas todo el "paquete" de viajes, comidas, cenas, celebraciones y reuniones que hacen, que muchas veces, tengamos que desplazarnos en nuestro coche de un lugar a otro, multiplicando así el tiempo que pasamos en la carretera.

La DGT es consciente además de que la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas es uno de los factores de riesgo más importantes durante éstos días, de ahí que haya lanzado una nueva campaña de control que ya está en funcionamiento, extendiéndose hasta el próximo 15 de diciembre. Durante todos éstos días se realizarán miles de controles aleatorios en puntos que las autoridades consideren importantes para el tráfico.

Éstas campañas tienen un doble efecto: por un lado se pretende controlar al máximo el comportamiento de los conductores, y por otro lado se pretende crear un efecto disuasorio que provoque cambios en la percepción de los potenciales infractores, demostrando que hay alternativas cuando se trata de coger el coche después de haber bebido. Así pues, se llevarán a cabo más de 25.000 controles aleatorios cada día hasta el próximo 15 de diciembre.

El consumo de alcohol y drogas está detrás de uno de cada tres fallecidos en las carreteras, de ahí que las autoridades sigan esforzándose en limitar éstas conductas al volante. Las sanciones por conducir tras haber bebido pueden ser tan graves que provoquen, incluso, la inmovilización del vehículo si los agentes interpretan que el conductor no está en condiciones de circular con total seguridad, incluyendo incluso penas de prisión si se superan los límites más altos, momento en el que se comete un delito contra la seguridad vial.