A pesar de que el Estado de Alarma, aún vigente, ha limitado nuestros movimientos en coche, lo cierto es que hay varios casos excepcionales en los que está permitido desplazarse en vehículo privado. Y cuando lo hacemos, cuatro de cada diez sobrepasan los límites establecidos. La Dirección General de Tráfico ha observado que, en el escenario actual, el exceso de velocidad sigue siendo un problema para la seguridad vial.

La DGT ha llevado a cabo un estudio sobre una muestra de 170 tramos de control en los que existen tanto radares fijo como de tramo. De esta manera ha podido comprobar el comportamiento de los conductores que circulaban por esas vías: el objetivo era examinar la velocidad de conducción durante el Estado de Alarma para compararla con los mismos días del año anterior.

Los resultados del informe no dejan lugar para las dudas: el aumento de la velocidad de circulación de los vehículos ligeros a su paso por los puntos de control de velocidad es notable. Concretamente, durante el Estado de Alarma en el que vivimos desde mediados de marzo, el porcentaje de conductores que circulaban por encima de los límites máximos establecidos ha aumentado un 39%.

Las restricciones ayudan

El Observatorio de la Seguridad Vial de la DGT nos da las razones para comprender este crecimiento en un momento en el que existe una patente restricción de la movilidad. Y precisamente esta es una de las claves.

En condiciones normales, la velocidad adoptada por un conductor es una combinación entre lo que desea y lo que el tráfico le permite. Estas últimas semanas en las que la intensidad de la circulación ha descendido de forma notable llegando a una reducción media de un -69%, la velocidad a la que se han desplazado los usuarios de la vía ha sido, fundamentalmente, la que ellos han querido.

Ante semejante panorama, la Dirección General de Tráfico se mantiene alerta y recuerda a los conductores la necesidad y la obligatoriedad de respetar los límites de velocidad establecidos. Estado de Alarma aparte, las normas de circulación siguen vigentes. Este exceso es uno de los principales factores de riesgo tanto en la ocurrencia de accidentes como en las consecuencias del mismo y por eso es imprescindible que los conductores cumplan con la ley.