La industria automovilística está sumida en un profundo proceso de cambio: la movilidad tal y como la hemos conocido hasta ahora tiene que cambiar, y lo hará para mejorar su eficiencia y minimizar su impacto medioambiental, demasiado alto en la mayoría de ocasiones. De ahí que cada vez se profundice más en las mecánicas eléctricas e híbridas, en una continua búsqueda de la mayor eficiencia posible.

Sin embargo, y aunque el motor de combustión interna parece destinado a desaparecer, todo apunta a que aún le queda cuerda para rato: eso es lo que afirman en la empresa española INNengine, donde construyen el que dicen será uno de los motores de combustión interna llamado a revolucionar el mercado de la automoción, desarrollado por el ingeniero Juan Garrido Requena, que ha trabajado durante varios años en este proyecto. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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Las rotondas forman parte del 'ADN' de las carreteras de medio mundo: en España, sin ir más lejos, contamos con más de 80.000 construcciones de éste tipo, diseñadas para otorgar más fluidez al tráfico, reduciendo los tiempos de espera y la necesidad de construir peligrosas intersecciones con regulación semafórica. Sin embargo, es evidente que no todos los conductores circulan por rotondas con la facilidad que en teoría ofrecen éste tipo de vías.

Es ahí donde entra en juego el invento de un aparejador jubilado de 83 años, de nombre Leonardo Azcona y residente en Torrelodones, Madrid. Tras años de desarrollo y construcción sin ningún tipo de apoyo ni, por supuesto, financiación, este jubilado, animado por sus hijos, ha terminado por patentar un sistema de visibilidad que mejora sustancialmente la seguridad en todo tipo de rotondas.