COCHES DE HIDRÓGENO
El mapa de la movilidad eléctrica en España será otro en los próximos cinco años y esta nueva estación de repostaje es el punto de partida
La pila de combustible busca asentarse de una vez por todas. En Madrid se acaba de instalar la primera hidrolinera de un proyecto nacional a realizarse a no tan largo plazo.

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Para los desprevenidos, no está de más recordar que un vehículo de hidrógeno es un coche eléctrico: la diferencia radica en que, en lugar de la batería tradicional recargada de manera externa, es la pila de combustible la que produce la energía dentro del propio coche antes de enviarla al motor. Una movilidad sostenible que sigue siendo excepción y que en Europa intenta asentarse profundizando en infraestructura, reciclando y reactivando estaciones en carretera y bajando el precio de este combustible alternativo.
Mientras tanto, y ya que hablamos de estaciones, en Madrid se acaba de dar el primer paso hacia la metamorfosis del mapa español de los FCEV –siglas que responden a su nombre original (Fuel Cell Electric Vehicle)–. No podía ser otro el fabricante convocado para cortar la cinta de inauguración. Toyota es la bandera del hidrógeno y su, de momento, único turismo de serie estuvo presente para ser conocido de primera mano por los invitados.
El Toyota Mirai, que además es la primera berlina de pila de combustible de producción en todo el mundo, hizo los honores en el estreno de la primera hidrolinera instalada por el proyecto ACTIVA, mediante la empresa responsable de llevarlo a cabo. HVR Energy, compañía dedicada al desarrollo de este tipo de estaciones de repostaje, tiene en mente un plan de infraestructura que busca romper con la escasa circulación de vehículos Fuel-Cell y en el municipio de Coslada empezó a ejecutarlo.

El inicio de un proyecto a no tan largo plazo
Allí se inauguró la primera de las 75 hidrolineras a poner en funcionamiento en estaciones de servicio ya existentes. Siendo más preciso, a instalar a lo largo de los tramos españoles de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T), lo que se asocia a lo dicho al final del primer párrafo de este artículo, que involucra a camiones de hidrógeno que tendrán como misión poner a trabajar a los puestos de repostaje.
Un total al que el mencionado proyecto piensa llegar en 2030 en todo el país, no sin antes cumplir con su previsión de 55 estaciones para el 2028. Y no es menos importante que estos puntos de recarga operen en estaciones ya existentes, dado que, al tratarse de unidades modulares y transportables, se optimiza el espacio y se reducen los costes. Según indica Toyota, en un 90 % y en un 75 %, respectivamente.
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