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Tu coche también puede tener problemas 'de salud'

Las 4 causas principales por las que tu coche consume mucho más que antes y cómo solucionarlas

El correcto mantenimiento de nuestro vehículo es mucho más importante de lo que parece si queremos mantener los gastos extra alejados.

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Nuestro coche es una máquina de precisión, con una carga técnica y de ingeniería que muchos ni siquiera llegan a concebir. Incluso el vehículo más simple que se vende hoy día es un coche tecnológicamente muy avanzado. Por ello, los coches cada vez consumen menos y resultan más eficientes y, por ello también, son más sensibles al uso. Con estas 4 causas sabrás, casi con total seguridad, por qué tu coche consume más carburante. VER VÍDEO DE ARRIBA.

Falta de mantenimiento

El mantenimiento es básico: tu motor necesita contar con un aceite de calidad, renovado periódicamente, y con una serie de filtros que mejoren su capacidad de funcionamiento. Si dejas de lado el mantenimiento, tu vehículo comenzará a consumir más carburante.

2. Baja calidad del combustible

Es posible que en ocasiones reportes en estaciones de servicio donde el carburante no es de la calidad que debería. En ese caso, lo más probable es que detectes un brusco aumento del consumo de combustible. Un carburante de calidad, con sus aditivos correspondientes, hace que el sistema de alimentación de combustible de tu motor se mantenga en buen estado, por lo que, a la larga, ahorrarás dinero.

3. Neumáticos

Los neumáticos son el único elemento del vehículo que nos mantiene unidos a la carretera, por lo que siempre debemos llevar neumáticos en buen estado. La presión correcta es fundamental para no aumentar el consumo de carburante de manera directa, ya que a menor presión, más resistencia al avance y, por tanto, más cantidad de combustible necesita el coche para mantener una velocidad.

Fíjate siempre en el código de eficiencia de tus neumáticos, ya que la diferencia de consumo puede ser sustancial.

4. Averías ocultas

Parece mentira, pero hay averías que no dan la cara de manera visible y pueden afectar sustancialmente al consumo de carburante. Es el caso, por ejemplo, de los sistemas de recirculación de gases (válvulas EGR) o de los sistemas de inyección y chispa, ya que un sistema de inyectores en mal estado o unas bujías deterioradas pueden aumentar el consumo de carburante hasta un 50%.

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