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Una de las situaciones en carretera con más riesgo

Las 3 lecciones para enfrentarte a curvas peligrosas que la DGT no quiere que olvides

Las carreteras por las que circulamos no son necesariamente perfectas, de ahí que la DGT nos pida que conduzcamos concentrados y atentos en todo momento.

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Son miles y miles de kilómetros, de todo tipo de carreteras, los que componen nuestra red vial. Desde pequeñas comarcales casi sin tráfico hasta grandes autopistas con tres y cuatro carriles por cada sentido, nosotros, los conductores, tenemos la obligación de circular en todo momento prestando la máxima atención al volante.

Por eso la DGT nos recuerda constantemente que uno de los principales motivos que causan accidentes de tráfico son las distracciones, cada vez más presentes al encontrar entre nosotros numerosas fuentes de distracción: los teléfonos móviles, la conversación con nuestros acompañantes, la actividad del sistema de infoentretenimiento de nuestro coche…

 

Más allá de evitar las distracciones, uno de los principales argumentos a la hora de hablar de una mejora en la seguridad vial es la conducción segura, cristalizada en un correcto comportamiento del conductor a la hora de afrontar las diversas situaciones a las que se puede enfrentar al volante, desde la circulación por una vía rápida hasta un gigantesco atasco, pasando por una carretera con curvas pronunciadas. Es precisamente éste último punto el que preocupa a la DGT, que nos recuerda a través de su perfil en twitter algunas lecciones que no deberíamos olvidar nunca:

1. Reducir la velocidad

La reducción de velocidad a la hora de negociar curvas cerradas, sin visibilidad o, en definitiva, peligrosas, es una premisa que nadie debería discutir. A menor velocidad, más tiempo para reaccionar y más controlables se vuelven las reacciones de nuestro vehículo, que circulará de manera más cómoda.

2. Ceñirse al lado derecho

Este punto es especialmente importante cuando hablamos de curvas sin visibilidad: ceñirse a la derecha lo máximo posible nos permite que, en caso de que por el otro carril circule otro vehículo que invade nuestro carril, podamos superar el obstáculo. Además, nos da más espacio en el lado izquierdo para evitar cualquier obstáculo.

3. El freno, antes de la curva

Si tenemos que reducir la velocidad tenemos a nuestra disposición la caja de cambios de nuestro coche y el equipo de frenos: si necesitamos frenar deberemos hacerlo antes de comenzar a trazar la curva, de manera que cuando empezamos a girar lo hacemos sin que el freno esté pisado, permitiendo así que los neumáticos ofrezcan la máxima adherencia direccional posible.

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