Centímetros Cúbicos » Noticias Motor

El hielo, nuestro peor enemigo a la hora de arrancar nuestro coche

La DGT alerta: dos métodos que no debes usar para quitar el hielo de tu parabrisas, y dos que sí

La borrasca Filomena se recordará durante mucho tiempo, pero también nos sirve para aprender a movernos con seguridad entre la nieve y el hielo.

Publicidad

El frío, el hielo, la nieve…son atributos propios del invierno, aunque es cierto que durante este recién estrenado 2021 hemos asistido a la que sin duda es una de las borrascas invernales más intensas de las últimas décadas, una borrasca que ha paralizado completamente el país durante unos días y que aún tardaremos en dejar atrás. VER VÍDEO DE ARRIBA.

Sus efectos se han sentido con intensidad en toda la península ibérica y sus consecuencias han sido diversas, especialmente en el terreno de la movilidad. Por eso, tras varios días sin movernos, es posible que la mayoría de conductores se vean en la necesidad de iniciar su viaje con un coche que ha pasado varios días bajo la nieve y el frío, por lo que una “estupenda” capa de hielo se ha formado en los cristales de su coche. La DGT lo sabe, y ha lanzado una advertencia para que los conductores sepamos cómo eliminarlo sin riesgo de sufrir daños ni personales ni materiales.

Por eso, la DGT nos recuerda dos métodos que debemos desterrar cuando se trata de eliminar el hielo del coche:

Agua caliente: el agua caliente produce un choque térmico que, por la diferencia de temperatura entre la cara interior y la exterior del cristal, puede provocar una dilatación repentina que termina en una luna completamente rajada.

Limpiaparabrisas: Los limpiaparabrisas de nuestro coche no están diseñados para eliminar el hielo y la nieve con facilidad, por lo que no debemos utilizarlos ya que corremos el riesgo de quemar el motor o producir algún daño en el varillaje de los limpias. Además, las escobillas pueden llegar a arañarse quedando completamente inservibles.

Sin embargo, hay dos métodos que podemos -y debemos- utilizar sin problemas:

Alcohol: la diferencia entre la temperatura de congelación del agua y del alcohol hace que con el simple hecho de rociar alcohol sobre el cristal (cuanto más abundante, mejor) provoque que el hielo presente en el cristal se derrita a marchas forzadas, lo que nos permitirá encender los limpias más rápido y, por tanto, disfrutar del cristal en perfecto estado en pocos segundos.

Cartones y rasquetas de plástico: las rasquetas son nuestras aliadas siempre y cuando sean de plástico, ya que no dañan el cristal. De cualquier manera, si quieres evitar tener que utilizarlas, es tan sencillo como posar un cartón en el cristal del coche, ya que al ser grueso impide que la humedad llegue al parabrisas y, por tanto, evitamos que éste último se congele.

Publicidad