La más mínima cantidad de alcohol reduce nuestras capacidades al volante y la consecuencia evidente es que se incrementa la probabilidad de sufrir un accidente.

Este es uno de los frentes abiertos que tiene la Dirección General de Tráfico (DGT), que estos días ha intensificado su campaña para concienciar a aquellos conductores que todavía se resisten a respetar esta normativa. ¿Cómo? Explicando la manera en la que nos afecta el consumo de alcohol según lo que hemos bebido.

Los datos que maneja Tráfico no dejan lugar para las dudas. Cuando tomamos bebidas alcohólicas y superamos el límite legal, el riesgo de accidente se multiplica por cinco. Si nos situamos por encima del límite penal, se multiplica por más de 100.

A esto tenemos que añadir los efectos en función del nivel de alcoholemia:

•Tasa de 0,15 g/l: aunque está por debajo del límite legal, los reflejos ya han disminuido y el riesgo de sufrir un accidente ha aumentado.

•Tasa de 0,20 g/l: cometemos errores en la apreciación de las distancias.

•Tasa de 0,30 g/l: posible excitación emocional, disminución de la agudeza mental y de la capacidad de juicio, relajación, falsa sensación de bienestar y deterioro ocular.

•Tasa de 0,50 g/l: aumenta el tiempo de reacción, se alteran las condiciones psicomotrices, euforia y falsa sensación de bienestar.

• Tasa de 0,80 g/l: reflejos muy trastornados y pérdida de control en los movimientos.

• Tasa de 1,2 g/l: descoordinación en los movimientos y en la visión e inconsciencia frente a la presencia de un riesgo.

• Tasa de 1,5 g/l: confusión mental, pérdida grave de la capacidad de movimientos psicomotrices, gran incapacidad mental, visión doble y actitud titubeante.

Si conduces bajo los efectos del alcohol y superamos el límite legal, nos enfrentamos a cuantiosas multas económicas, retirada de puntos, retirada de carnet e incluso podemos ser penados con años de cárcel. Para saber más... VER VÍDEO