No lo hagáis en vuestros lagos helados más cercanos. Esa debería ser la advertencia que acompañe el nuevo récord conseguido por Jeep y su espectacular Grand Cherokee Trackhawk. Es cierto que el fabricante estadounidense tampoco ha utilizado un enclave cualquiera. Aprovechando la celebración de los Speed Days del Baikal Ice Motor Sports Festival, Jeep trasladó al lago Baikal una de las unidades de su espectacular SUV para tratar de batir el récord de velocidad sobre hielo.

Esta superficie helada situada en el sur de Siberia es el lago más profundo del planeta, algo que, sumado a las bajas temperaturas y a la gran cantidad de agua disponible, nos da como resultado el lugar perfecto para poder afrontar un récord de estas características. Los más de 700 CV del Trackhawk se encargaron de poner el resto de los elementos necesarios para lo que en Bonneville hubiera sido un registro discreto, pero que en estas condiciones de baja adherencia es todo un hito.

Con 12 kilómetros por delante para sacar partido a toda la potencia del SUV norteamericano, las mediciones no dejan lugar a dudas, estamos frente a todo un velocista en condiciones de poco agarre, logrando una velocidad promedio de 257 km/h entre intentos y una máxima de 280 km/h según las mediciones del GPS, en un récord que contaba con la oficialización de la Federación Rusa de Automovilismo y que cumplía con todos los estándares de la FIA.

En cuanto a las modificaciones empleadas, se retiraron prácticamente todos los elementos que no fueron necesarios con el objetivo de reducir al máximo el peso, mientas que el combustible era el justo y necesario para realizar cada intento. Michelin sería el encargado de suministrarlos neumáticos con clavos para morder el hielo y acercarse a la velocidad máxima anunciada por Jeep para unas ‘condiciones normales’, la cual se sitúa en los 290 km/h.