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Infalibles e invisibles: ¿cómo son los radares que usa la DGT?

Los radares de la DGT son cada vez más efectivos, siendo además casi indetectables por los usuarios.

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La siniestralidad en las carreteras españolas se ha visto reducida de manera muy notable en los últimos años, una buena noticia que se debe a la colaboración y esfuerzo de todos los agentes implicados: desde las administraciones gestoras del tráfico hasta los fabricantes de automóviles, pasando evidentemente también por los propios conductores y usuarios de las carreteras, más concienciados y comprometidos con los peligros derivados de una conducción poco cuidadosa.

Lamentablemente, aún estamos lejos de alcanzar la tasa de siniestralidad cero, un gran objetivo para el que todavía tendremos que esperar bastante tiempo. De cualquier manera, cada vez son más los esfuerzos que se realizan en favor de este objetivo. Son muchos los factores que intervienen en la siniestralidad vial, pero existen varios que son recurrentes, como las distracciones, el consumo de alcohol o drogas y el exceso de velocidad.

Los radares invisibles e indetectables de la DGT

Los cinemómetros, más conocidos como radares, son una de las grandes herramientas de la DGT: su uso está muy extendido, y su tecnología ha evolucionado de manera notable en los últimos años hasta el punto de contar con numerosas funcionalidades que hasta hace unos años eran inimaginables. En los últimos años la Dirección General de Tráfico ha comenzado a utilizar unos radares que casi se pueden calificar de invisibles, pero...¿cómo funcionan estos radares casi indetectables?

Hablamos de los radares Veloláser, conocidos por su polivalencia y compacidad, que las agrupaciones de Tráfico de nuestro país utilizan ya desde hace varios años. Fue en 2018 cuando estos aparatos comenzaron a utilizarse en España, una utilización que no ha estado exenta de polémica. Los Veloláser son aparatos de la más alta tecnología que destacan, sobre todo, por su ligereza: no sobrepasan los 3 kg de peso.

Con este peso y, sobre todo, con sus dotes de conectividad, los Veloláser utilizan una red Wifi propia entre el aparato y la tablet que manejan los agentes de Tráfico, permitiendo por tanto su utilización remota sin que los conductores vean a una patrulla al lado del radar, algo que ya no es necesario. Debido a su tamaño, resulta prácticamente imposible de detectar con la vista si se circula prestando atención al tráfico.

Dotados de cámaras de alta definición (4K) y sistemas de disparo láser, estos pequeños radares detectan excesos de velocidad con velocidades comprendidas entre 30 y 250 km/h, son capaces también de distinguir entre vehículos pesados y ligeros, controlando a la vez dos carriles diferentes, lo que los hace prácticamente invencibles cuando se trata de controlar avenidas urbanas o autopistas.

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