Conducir en invierno siempre es una actividad más peligrosa y cansada que hacerlo en verano, donde las condiciones climáticas y de luz son mucho más favorables. Sin embargo, conducir en invierno no significa que tengamos que sufrir un accidente obligatoriamente, sobre todo si seguimos estos prácticos consejos que mejorarán nuestra seguridad y tranquilidad al volante.

1. Agua y alcohol para los cristales

Llevar un spray con una disolución de una parte de agua y dos de alcohol es una gran idea en los meses más fríos del año, sobre todo si vivimos y circulamos en terrenos propicios para las heladas y las nevadas. Con este líquido podremos derretir el hielo de nuestros cristales de forma rápida y efectiva, sin necesidad de rascar.

2. Llevar una batería de reserva para nuestro móvil

En ocasiones es posible que nos veamos obligados a permanecer en nuestro vehículo durante horas, y contar con una vía de comunicación siempre es conveniente. Si no podemos cargar nuestro móvil en nuestro coche por no disponer de cargador, es muy buena idea llevar en la guantera una "powerbank", una batería de reserva que nos permita cargar nuestro teléfono móvil sin necesidad de enchufes.

3. Revisar el anticongelante

El refrigerante de nuestro motor cumple dos funciones básicas: evitar el sobrecalentamiento del motor cuando trabaja en su rango óptimo de temperaturas y, además evitar la congelación de manguitos y juntas por culpa del frío. Por eso, revisar el nivel de anticongelante, así como su buen estado, es una acción que nos evitará problemas en el futuro.

Luces antiniebla | Agencias

4. Luces siempre puestas

En invierno las horas de luz se limitan al mínimo, siendo la visibilidad mucho más reducida debido a las precipitaciones o la niebla. Por eso, las autoridades recomiendan siempre circular con las luces de cruce encendidas en todo momento, haciendo así mucho más fácil nuestra identificación en la carretera.

5. Mantener el depósito lleno

No apurar el depósito también es una gran idea: evitaremos problemas de suministro y, en caso de emergencia, podremos contar con energía suficiente para desplazarnos o mantenernos calientes en el interior del coche durante más tiempo.