Si tu coche "duerme" en la calle y vives en una zona fría, habrás ya empezado a sentir los efectos del invierno que está a la vuelta de la esquina: el hielo "mañanero" está cada vez más presente, de ahí que evitar en la medida de lo posible que se forme hielo durante la noche en el cristal de nuestro coche nos facilita el empezar el día de manera más segura y, porqué no decirlo, más confortable. Con estos cuatro trucos, eliminarás la posibilidad de contar con hielo cuando vayas a arrancar cada mañana.

  • Alcohol

El alcohol tiene una temperatura de congelación más baja que el agua, por lo que al esparcir alcohol en el parabrisas, diluiremos el hielo que se haya podido formar en el cristal sin necesidad de frotar, mancharnos las manos o congelarnos los dedos.

  • Cartón

En ocasiones lo más sencillo es lo más útil: si tienes posibilidad, recorta un cartón de un tamaño lo suficientemente grande como para cubrir, al menos, la parte central del parabrisas. Colócalo por la noche, cuando aparques tu coche, lo más pegado posible al cristal delantero. Evitarás que el hielo se forme sobre el cristal, ya que lo hará sobre el cartón, manteniendo el cristal limpio y a salvo de las bajas temperaturas.

  • Aparcar bajo techo

Aparcar bajo techo, en ocasiones, es más fácil de lo que parece: elementos como los árboles que en ocasiones se plantan justo al borde de los aparcamientos permite que el cristal esté algo más cubierto, haciendo que el hielo no se deposite tan fácilmente sobre el parabrisas o, si lo hace, que sea de forma mucho más débil para que con la simple acción del limpiaparabrisas se pueda eliminar.

  • Arrancar con tiempo

La alternativa más clásica también es válida: baja el coche 5 minutos antes de tener que iniciar tu viaje y arranca el coche. Así, además, favorecerás que el motor se caliente antes de iniciar la marcha. Cuando hayan pasado 3 o 4 minutos podrás encender la calefacción y orientar la corriente de aire caliente hacia el parabrisas. Si lo acompañas con líquido de limpieza con alcohol o agentes anticongelantes, conseguirás un cristal libre de hielo en apenas unos minutos sin tener que sacar las manos del abrigo.

Recuerda que hay acciones que, pese a resultar aparentemente efectivas y rápidas para eliminar el hielo, pueden ser muy perjudiciales para tu coche: no utilices agua caliente para eliminar el hielo del cristal, ya que la diferencia de temperatura es tal que puede hacer que el cristal se raje debido al cambio brusco de temperatura.