Adquirir un coche nuevo suele ser un proceso largo, en el que se toman un montón de decisiones que, de una u otra forma, afectan a nuestra capacidad económica, diferente en cada caso. Sin embargo, lo que está claro es que adquirir un coche nuevo suele implicar, en la inmensa mayoría de los casos, un desembolso económico bastante fuerte que hace que pensemos las cosas varias veces antes de tomar la decisión final.

A todos nos gusta conducir un coche con el que estamos a gusto: al fin y al cabo, para eso nos gastamos el dinero. Sin embargo, en un mercado en el que las matriculaciones no paran de bajar y los clientes cada vez se gastan menos dinero en un coche nuevo, hay muchas personas que optan por buscar la mejor oferta para su coche, aunque ello implique renunciar a algunas características que lo hagan más especial.

Los fabricantes lo saben, y por eso aumentan la producción de determinados modelos y configuraciones para que sus ventas no se resientan. Es precisamente éste el truco con el que se puede ahorrar mucho dinero -y tiempo- a la hora de comprar un coche nuevo. Son los llamados coches de stock, coches ya fabricados con una configuración generalmente popular que tienen un precio más económico.

¿De verdad se ahorra dinero adquiriendo un coche de stock? La respuesta es que sí: a un fabricante de automóviles le sale mucho más barato fabricar grandes lotes de un modelo con una configuración prácticamente igual y, según sus estudios, popular, un hecho que se refleja en el precio final del producto.

Por eso, si deseas adquirir un vehículo nuevo pero no necesitas configurarlo exactamente a tu gusto y personalizarlo a tu medida, una buena idea es interesarse por las unidades de stock de las que disponga el fabricante, unidades con un precio que, generalmente, suele ser un 20-30% inferior al precio de tarifa, un generoso descuento que te puede hacer ahorrar mucho dinero siempre que estés dispuesto a renunciar a algunos detalles. Otra gran ventaja de los coches de stock es que ya están fabricados, por lo que la entrega al cliente suele ser mucho más rápida.