Uno de los elementos que más suele estropearse por el uso en un coche, especialmente por un mal uso, es el embrague. No obstante, si una vez que comenzamos a notar este desgaste no cambiamos la pieza, la avería será más elevada y, por lo tanto, más costosa. Si notamos algunas de las siguientes señales, nuestro embrague estará enviándonos un mensaje de desgaste.

Con un sencillo truco es fácil determinar cuánta vida le queda al mismo o si tenemos que pensar en cambiarlo. VER VIDEO.

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Aunque el sentido común y nuestra formación vial parecen suficientes herramientas para saber cómo realizar una frenada de emergencia, son muchos los conductores que aún dudan de cómo reaccionar ante una frenada de emergencia o frenada imprevista, especialmente cuando se trata de un coche provisto de caja de cambios manual que nos obliga a gestionar un tercer pedal, el embrague.

Lo primero que debemos tener en cuenta ante una frenada de emergencia es que tal y como indica su nombre, estamos ante una situación de peligro que requiere de una frenada total en la menor distancia posible, de ahí que sea tan importante ejecutar la maniobra lo más rápido posible y de la forma correcta.

Tengamos un coche con ABS o sin él, a la hora de realizar una frenada de emergencia siempre buscaremos actuar sobre los pedales de embrague y freno al mismo tiempo, aunque sí que buscaremos una fórmula distinta en el caso del pedal de freno dependiendo de si tenemos instalado ABS o no.

El objetivo de pisar el pedal de embrague nos permite evitar que el motor se cale, que en las fases de detención total genere vibraciones al intentar calarse y desactive el servofreno, que en caso de necesitar realizar una maniobra evasiva tras la frenada sigamos pudieno hacerla y que al pisar ambos pedales somos capaces de generar mayor fuerza que si solo lo hacemos sobre uno.

Es decir, siempre procuraremos pisar los pedales de embrague y freno al mismo tiempo en caso de frenada de emergencia, sólo se recomienda no actuar sobre el embrague cuando en detenciones de menor intensidad queremos beneficiarnos de la retención que ofrece el freno motor.