Los primeros meses de 2020 se han caracterizado por un nivel de siniestralidad muy bajo en las carreteras, debido básicamente a la incidencia del coronavirus en nuestro día a día que nos ha obligado a mantenernos fuera de las carreteras durante más de dos meses. Poco a poco, con la llegada de la nueva normalidad, se comienza a notar un repunte en el volumen de desplazamientos por carretera. VER VÍDEO DE ARRIBA.

Esa subida en el número de desplazamientos tiene también su impacto en las cifras de siniestralidad, que han vuelto a crecer en las últimas semanas. De hecho, la DGT ha tenido que recordar que el exceso de velocidad es una de las principales causas de accidente tras detectar un aumento en este tipo de infracciones viales. Ahora, un estudio llevado a cabo por la Fundación Línea Directa en colaboración con Centro Zaragoza pone en alerta a la DGT.

Y es que en ese estudio se apunta a un incremento del número de accidentes de tráfico durante la segunda mitad del año, un repunte que se hace especialmente evidente durante la época estival debido a varios motivos. El primero de ellos es el aumento de los desplazamientos debido a la época del año, cuando la mayoría de trabajadores disfrutan de sus vacaciones.

El segundo motivo es el aumento del turismo nacional, ya que muchos ciudadanos optarán durante este año por veranear en territorio español, lo que supondrá un aumento en las tasas de tráfico rodado al utilizar el coche para viajar a otras regiones. Por si fuera poco, Francisco Valencia, director de la fundación, ha afirmado que la euforia tras el confinamiento “nos hace ir mucho más deprisa, con adelantamientos y comportamientos más arriesgados”, lo que supone un caldo de cultivo ideal para que los accidentes de tráfico sufran un importante repunte que ya ha puesto sobre aviso a la DGT, que reforzará en mayor medida la vigilancia en las carreteras.