DIRECTRICES DE LA UE PARA LOS PRECIOS MÍNIMOS
La estrategia de Bruselas para evitar que los coches chinos arrasen el mercado es la misma que evita tener ya un coche eléctrico barato
Las tasas contra China empiezan a amainar y se abre el diálogo entre ambos bloques.

Publicidad
La Comisión Europea ha publicado ahora una guía de directrices para aclarar los precios mínimos que deben cumplir los fabricantes chinos si quieren evitar los aranceles impuestos por la UE. Si a estas alturas aún no lo sabes, hace más de un año se aprobaron unos “impuestos” extra para frenar la competencia de coches subvencionados en China que, según Bruselas, cuentan con ventajas injustas.
El portavoz de comercio de la Comisión Europea recalcó hace poco que estas directrices no constituyen un acuerdo para levantar los aranceles. Según él, se trata únicamente de un documento orientativo que marcará los criterios que deben seguirse al presentar cualquier oferta de compromiso sobre precio mínimo. Pese a la firmeza que trata de transmitir, lo que se aprecia es que la UE mantiene abiertos los canales de diálogo con Pekín para buscar una solución negociada, y que sí se espera una reducción de estas tasas.
El documento detalla qué aspectos debe cubrir cada propuesta: el precio mínimo de importación, los canales de venta, la compensación cruzada y las futuras inversiones en la Unión Europea. Cada oferta será evaluada individualmente por los servicios comunitarios y siguiendo criterios objetivos y en línea con las normas de la Organización Mundial del Comercio.

Cómo funcionarán los aranceles y los precios mínimos
Según las directrices, el precio mínimo de importación debe neutralizar los efectos de los subsidios chinos que la UE considera ilegales, y cada modelo y configuración de coche eléctrico tendrá su propio precio mínimo, ya que las diferencias entre opciones influyen directamente en los costes de venta y pueden distorsionar la competencia.
El objetivo de Bruselas es garantizar que los fabricantes chinos no tengan ventaja sobre los competidores europeos. Por eso, se analizará cada propuesta de forma justa y sin discriminación (según Bruselas) para asegurarse que cualquier acuerdo respete las normas internacionales. De este modo, los aranceles podrían suspenderse solo si se cumple estrictamente con los criterios establecidos.
China ha recibido estas directrices como un progreso dentro del diálogo con la UE, y el Ministerio de Comercio chino aseguró que el documento refleja el espíritu de las consultas y que demuestra la capacidad de ambas partes para resolver diferencias dentro del marco de la OMC. Es clave para mantener la estabilidad de las cadenas de suministro automovilísticas globales.

El contexto de los aranceles y el impacto para el sector
Los aranceles a los coches eléctricos chinos se activaron en otoño de 2024 y alcanzan hasta el 35,3%, además del 10% que ya se aplica al automóvil en una medida que persigue corregir lo que Bruselas considera competencia desleal derivada de los subsidios que Pekín otorga a sus fabricantes. Estos gravámenes han encarecido desde entonces la importación de vehículos eléctricos chinos en Europa y han reducido sus ventas.
Si las partes logran un acuerdo basado en precios mínimos, la UE podría suspender los aranceles de manera selectiva. Sin embargo, hasta que esto ocurra, los gravámenes siguen vigentes y las ofertas que presenten los fabricantes chinos serán examinadas con lupa. Cada propuesta será estudiada caso por caso para garantizar que no se altere la competencia. Y lo que está claro, es que si se marca un mínimo para que no puedan comercializar sus vehículos a un precio que para las europeas es imposible todavía, de momento seguiremos sin tener el coche eléctrico barato que sí está ya disponible en otros países.
En resumen, que las nuevas directrices de Bruselas buscan un equilibrio entre proteger la industria europea y permitir la entrada de coches eléctricos chinos bajo condiciones justas. La clave estará en la transparencia de los precios y en la capacidad de las empresas chinas para ajustarse a las reglas marcadas por la UE, manteniendo la estabilidad del mercado y de las cadenas de suministro a nivel mundial.
Publicidad





