UN COCHE IMPORTANTE PARA CUPRA
Esto es todo lo que sabemos del CUPRA Raval
La electrificación, hasta nuevo aviso, se mantiene como el futuro del automóvil y marcas como CUPRA necesitan poner en circulación diferentes modelos eléctricos. Y para colmo, deben ser modelos de altas ventas y, por tanto, de precio contenido. Dos cosas que esperan cumplir con el CUPRA Raval.

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El CUPRA Raval, el próximo gran lanzamiento eléctrico de la firma española, debería dejarse ver en su versión definitiva de producción en el mes de septiembre. Es un coche importante, un modelo que abriría las puertas del mundo eléctrico “by CUPRA” a un montón de usuarios, pues, se espera que sea uno de los coches más accesibles de la marca. Pero no solo eso, también se presentará con un claro “ubar style” muy marcado, acompañado de los toques deportivos propios de CUPRA. La cuestión es, ¿qué sabemos del modelo y qué podemos esperar cuando la marca lo presente?
La electrificación del automóvil es un tema de total actualidad. Los modelos eléctricos son cada día mejores y están cerca de alcanzar la usabilidad de un coche con motor de combustión interna, aunque las ventas no despegan. Es más, muchas marcas, como BMW, Audi o incluso el Grupo Stellantis, que engloba un buen puñado de marcas, han dado un paso atrás en el desarrollo de su gama eléctrica por una falta total de demanda. Así, una tecnología que, al menos de momento, será la dominadora exclusiva de las tiendas en 2035, no tiene la aceptación del público. Un panorama que no parece ser impedimento para que los fabricantes pongan en circulación coches con tecnología de propulsión eléctrica, algo que tiene toda la lógica del mundo, pues son imprescindibles para poder cumplir con las normativas de emisiones y evitar multas que pueden ser astronómicas.
Por el momento, los coches eléctricos que más éxito han tenido han sido los pequeños y baratos, aunque hablar de “coches baratos” hoy día es casi como hablar de unicornios, suena bien y molaría ver uno, pero no existen. Todo coche eléctrico barato que te encuentres, está cargado de descuentos y ayudas a la compra, ayudas, por cierto, luego habrá que "matizar" en el pago del IRPF. Y es ahí donde entra el CUPRA Raval, en los coches pequeños y, en principio, baratos. Coches como el Renault 5 E-Tech o el BYD Dolphin Surf serán los rivales directos del Raval, sobre todo el francés, que ha sabido ganarse al público de forma notable. El diseño tiene mucho que ver, pero también el precio y sus prestaciones.

Así, pues, ¿el CUPRA Raval tiene lo necesario para dejarse notar en las ventas? De entrada, tomará como base la plataforma MEB Entry del Grupo Volkswagen, diseñada para “modelos de menos de 30.000 euros”. Misma plataforma que usará el Volkswagen ID.2 que, por cierto, ya no se llamará así –los alemanes desechan la denominación ID. para sus próximos modelos eléctricos–. Se espera que tenga varias opciones de batería. Por un lado, la opción de acceso con 38 kWh, mientras que la más grande contará con 56 kWh. Esto significa que la autonomía debería rondar, según versión, entre los 330 y los 450 kilómetros. Baterías que se combinarán con un motor eléctrico de 166 kW, unos 226 CV.
El precio previsto para la versión más accesible ronda los 25.000 euros sin ayudas, pero claro, entre previsión y realidad, las cosas pueden cambiar enormemente. Sería más lógico pensar que hablamos de 25.000 euros con las ayudas y las promociones incluidas, lo que pondría el precio real en unos 30.000 euros como mínimo. ¿Nos equivocamos en nuestras predicciones? Ojalá, porque eso querría decir que, de verdad, tendremos un eléctrico barato con mayores capacidades que un Dacia Spring y con más prestaciones que un BYD Dolphin Surf, uno de los coches eléctricos revelación de 2025.
Por diseño, y con el CUPRA Tavascan como referencia, podríamos ver pocos cambios del prototipo al modelo de producción. Se ha dejado ver algunas unidades desarrollo con mucho camuflaje y todo apunta a que los marcados rasgos del Raval concept car se pierdan por el camino. No obstante, mantendrá proporciones y algunas formas como la zona trasera, donde se deja más libertad para la originalidad. Las llantas menguarán de tamaño y pederán espectacularidad, pero eso es algo normal en el paso a producción de un coche.
En el habitáculo, todo el futurismo que exhibe el show car desaparecerá en pos de la reducción de costes, de la versatilidad y de la lógica, obviamente. Contará, como hemos aventurado antes, con un marcado estilo urbano y un carácter claramente deportivo, detalles que destacarán en un mercado donde la originalidad estética parece haberse esfumado.
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