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Esto es lo que nunca debes hacer al lavar tu coche

Esto es lo que nunca debes hacer al lavar tu coche

¿A que no te duchas con jabón lavavajillas? Pues tú coche también necesita cuidados específicos. Si no quieres dañarlo cuando lo laves, sigue estos consejos.

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Llevar el coche limpio dice mucho de ti como conductor. No te preocupes, sabemos que no siempre puedes tenerlo impecable, a veces por falta de tiempo y otras porque la climatología no ayuda, pero siempre que puedes intentas quitarle la suciedad para dejarlo impoluto. Por desgracia, es habitual cometer errores al lavarlo que, sin querer, destrozan la carrocería y otros componentes del exterior. Si no quieres dañar tu coche, te contamos lo que nunca debes hacer al lavarlo. VER VÍDEO DE ARRIBA.

Empieza por no lavarlo en la vía pública. No es algo que afecte a la integridad de tu coche, pero sí de tu bolsillo porque las autoridades pueden multarte si no lo haces en una vía privada o en un lugar habilitado para ello. El siguiente paso es decidir entre un autolavado con agua a presión o uno con rodillos. Si te decantas por la segunda opción estarás cometiendo uno de los errores más comunes a la hora de lavarlo. Los rodillos acumulan el polvo del ambiente y la suciedad de otros coches que han pasado por ahí antes que el tuyo; obviamente esta porquería daña la carrocería de tu coche, así que mejor opta por el lavado con agua a presión.

Antes de lavarlo, asegúrate de que tu coche no ha estado mucho tiempo al sol porque este es otro de los errores que se cometen más a menudo. Si la carrocería está muy caliente, el agua deja marcas muy difíciles de quitar, por lo que es mejor lavarlo a primera hora del día, al atardecer o directamente por la noche; evidentemente, si está nublado, hazlo a la hora que más te convenga.

Para lavarlo no solo necesitas el agua de la lanza de lavado o de cualquier máquina de agua a presión que tengas a mano, también es necesario jabón para limpiar. No sirve el gel de ducha ni el lavavajillas, pueden ser demasiado agresivos, utiliza un jabón específico porque su fórmula será neutra con la carrocería y no la dañará. Hay muchos jabones para lavar coches, algunos incluyen cera para conseguir un efecto final más brillante, elegir uno es cuestión de gustos.

Tampoco frotes el jabón con cualquier cosa. Igual que no utilizas un estropajo de lavar platos en tu cuerpo, no lo hagas con la carrocería del coche. Lo mejor es emplear una esponja suave y disponer de dos cubos de agua, uno para echar el agua sucia y otro para empaparla de nuevo con el agua limpia enjabonada porque, si no la enjuagas, estarás moviendo la suciedad de un sitio a otro. Ten cuidado también con no utilizar la misma esponja en todas las partes del coche; si la pasas primero por las ruedas y luego frotas la carrocería, podrás dañar la pintura con el polvo y el ferodo de los frenos que se acumula en neumáticos y llantas. Lo mejor es utilizar una esponja para la carrocería, otra para los cristales y una tercera para las ruedas.

Después de aclarar el jabón tienes que secar el coche para terminar la faena y dejarlo impoluto. No sirve cualquier trapo porque algunos tejidos pueden rayar la pintura. Coge una microfibra, un trapo de lana o una manopla específica secarlo poco a poco, sin apretar y escurriendo el agua en cada pasada. Una vez seco, puedes utilizar un producto que ‘selle’ la pintura, repeliendo al agua y el polvo con cera, para que el lavado dure más tiempo, la carrocería quede protegida y el acabado sea reluciente. Por último, limpia los cristales, pero tampoco utilices cualquier cosa, mejor coge un rollo de papel y un limpiacristales para quitar los restos de grasa; también sirve el papel de periódico, pero nunca utilices microfibras porque siempre acaban dejando restos de polvo.

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