Comprar coche nuevo implica un desembolso de dinero importante. Tendrás que pagar el IVA, el Impuesto de Matriculación y el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), conocido popularmente por el Impuesto de Circulación.

Este último impuesto, que todos los propietarios de un vehículo deben abonar al ayuntamiento, se paga anualmente, pero se prorratea por trimestres naturales, independientemente de si el coche está o no en activo y siempre que éste se encuentre dado de alta en el Registro de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Sin embargo, muchos propietarios desconocen que, cuando damos de baja definitiva un vehículo durante alguno de los tres primeros trimestres del año, tenemos la posibilidad de recuperar una parte de lo pagado. VER VÍDEO.