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Las ITV ya están operativas, pero con ciertas modificaciones

El decálogo que debes cumplir si acudes a la ITV en medio de la pandemia del coronavirus

Las ITV estuvieron semanas y semanas completamente cerradas a consecuencia del coronavirus, aunque en los últimos meses ya están operativas. Sin embargo, hay ciertas modificaciones que debes conocer.

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Las ITV han jugado un papel fundamental durante la crisis de la pandemia provocada por el coronavirus. Sus estaciones se mantuvieron cerradas durante la fase inicial del estado de alarma, pero posteriormente abrieron sus puertas para que millones de conductores pudieran realizar las inspecciones técnicas de sus vehículos, evitando así lo que hubiera sido un auténtico colapso.

Ahora, con las estaciones abiertas pero con el coronavirus aún entre nosotros, las estaciones de ITV han tenido que modificar ligeramente su funcionamiento para adaptarse a las nuevas normas sanitarias y minimizar así el riesgo de contagio tanto de los usuarios como de los trabajadores que desarrollan su actividad en éstas estaciones. Desde VEIASA, Verificaciones Industriales de Andalucía, han lanzado un decálogo de normas que todos debemos cumplir si tenemos que acudir a una estación de ITV.

Se trata de una serie de recomendaciones en las que, sobre todo, impera el sentido común. Las estaciones de ITV son espacios de gran tamaño y con cierta ventilación, por lo que el riesgo de contagio si respetamos las medidas de seguridad y las recomendaciones sanitarias es prácticamente nulo.

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A la hora de enfrentarnos a la Inspección Técnica de nuestro vehículo (ITV) podemos obtener cuatro resultados: favorable, favorable con deficiencias leves, desfavorable y negativa. Obtener cualquiera de los dos últimos nos impide circular con el coche hasta que no arreglemos los errores técnicos clasificados como leves o graves: estos son los más frecuentes.

Los técnicos de la ITV consideran que un vehículo tiene una falta leve cuando el defecto en cuestión no tiene un impacto directo en la seguridad del coche o en las emisiones contaminantes. No hay un número máximo de fallos leves que nos impidan obtener un resultado favorable: si sólo tenemos faltas de este tipo, el resultado será favorable con deficiencias leves y podremos seguir circulando con él. La cosa cambia cuando se trata de un defecto grave.

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