La última locura que muchos jóvenes practican en Arabia Saudí: es el 'Hagwalah' o lo que es lo mismo el drifting árabe. Las carreras ilegales de drifting han alcanzado un estatus de culto en Arabia Saudí, un país donde los accidentes de coche son la principal causa de muerte entre la población. Y, pese a que, driftear por las calles, puede conllevar penas de cárcel y largos períodos con el vehículo confiscado, es una práctica que se ha puesto de moda en dicho país.

Ya no sólo se práctica con coches por las autopista o desiertos sino que ahora también se hace con autobuses repletos de gente por la calles de Arabia Saudí. Lo sorprendente es que los pasajeros no llevan cinturón de seguridad y animan al conductor para que sus derrapes sean 'violentos'. Se trata de una excentricidad sin sentido que el año pasado causó 500 víctimas mortales en este país.