Los motores de combustión interna han sido los encargados de desplazarnos por cualquier parte del planeta desde hace decenas de años, evolucionando para resultar cada vez más limpios, eficientes y prestacionales. Sin embargo, es evidente que los motores de combustión interna, por su concepción, contarán siempre con un problema: la emisión de gases contaminantes, fruto de la combustión.

El diésel parece, además, estar cada vez más cuestionado debido a la trayectoria que ha tomado la industria en los últimos años, siendo el combustible más denostado pese a contar con una proporción de ventas tanto entre empresas como entre particulares que durante algunos años ha alcanzando el 70% en países como España. La industria, no obstante, se resiste a morir definitivamente, y pese a que las alternativas como el coche eléctrico cada vez funcionan mejor y son más competentes, surgen nuevos combustibles que resultan más limpios, como el Diésel R33, del que te hablamos en este artículo. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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El gasóleo se ha convertido en uno de los eslabones más odiados de la cadena automovilística mundial. Este combustible, que nos ha acompañado durante décadas y que ha alimentado los motores de medio mundo de forma económica durante años y años, está viviendo los que parecen ser sus últimos días, al menos tal y cómo lo hemos concebido hasta ahora.

No obstante, en Alemania, una de las cunas del automóvil a nivel mundial, ha surgido un nuevo tipo de combustible que puede llegar a representar la salvación del diésel tal y cómo lo conocemos. Hablamos del BlueDiesel R33, un nuevo combustible cuya formulación promete rebajar las emisiones de CO2, el gas responsable del efecto invernadero, en más de un 20%.