La estructura de nuestro coche, la carrocería, el chasis, todos estos elementos trabajan en conjunto para crear una especie de célula de supervivencia que hace que el interior de nuestro vehículo sea mucho más seguro de lo que pensamos. Entre todos estos elementos que mencionamos también está presente el parabrisas: hace ya muchos años que el parabrisas delantero ofrece ya una función estructural, siendo parte del engranaje que nos protege cada vez que circulamos con nuestro coche.

La DGT nos aporta unos cuantos consejos para mantener el parabrisas en perfecto estado, recordándonos también que una buena visibilidad es, de nuevo, un gran aporte a la seguridad activa durante la circulación.

Si el parabrisas de nuestro coche es muy antiguo y está demasiado rayado, la opción más lógica y segura es sustituirlo. Es importante tener en cuenta que el cristal es un material muy resistente, pero también delicado cuando se trata de su mantenimiento. También, aconsejan sobre el mejor o el peor momento para limpiar la luna delantera del coche o sobre cuando ha llegado el momento de cambiarlos por unos nuevos. En el VÍDEO tienes algunos de los consejos más importantes.

Las multas que conlleva un parabrisas dañado o unos cristales tintados no homologados

Circular con el parabrisas o cualquiera de los cristales con daños o roturas, con una capa de suciedad o de hielo, con láminas, adhesivos, cortinillas u otros elementos no autorizados, e incluso con un soporte para teléfono móvil en una zona que dificulte la correcta visibilidad, es motivo de una sanción de 200 € sin pérdida de puntos. Además, en estos casos los agentes de tráfico podrán inmovilizar el vehículo si consideran que presenta deficiencias que constituyan un riesgo especialmente grave para la seguridad vial.

Utilizar lunas tintadas no homologadas, o llevar las ventanillas delanteras tintadas también acarrea una sanción de 200 €, salvo que, para esto último, se disponga de un certificado médico por sufrir una enfermedad sensible a los rayos ultravioletas del sol como el lupus, o que el coche sea un vehículo oficial o de usuarios protegidos. Además, también se puede recibir una multa de 80 € por llevar las escobillas de los limpiaparabrisas gastadas, y los agentes de tráfico podrán inmovilizar nuestro vehículo si los limpiaparabrisas no funcionan correctamente y en ese momento es necesario su uso.