Las multas de tráfico mueven cada año en nuestro país cientos de millones de euros. Recibir una sanción de tráfico es generalmente sinónimo de que hemos cometido, al menos, un fallo al volante, y nos tocará pagar por las consecuencias en forma de multa económica. Sin embargo, en ocasiones las sanciones tienen un fundamento legal cuanto menos dudoso, momento en el que deberíamos plantearnos recurrir la multa.

Sin embargo, a la DGT no le interesa que recurras la multa: supone un gasto importante de recursos de tipo administrativo, así como una demora importante en el cobro de la sanción. Por eso, la DGT te "invita", aunque tú no te des cuenta de manera consciente, a que no interpongas ningún recurso cuando hablamos de multas de tráfico. Para ello, nos ofrece una suculenta oferta: el descuento del 50%. VER VÍDEO.