Verano, época de trayectos entre pequeñas poblaciones en las que no solo se emplean carreteras convencionales, sino que en muchas ocasiones se recurre a eso que nuestro navegador llega a denominar como “carretera sin pavimentar”. En este tipo de trayectos es si cabe más habitual encontrarse con todo tipo de fauna, desde pequeños/medianos mamíferos hasta aves e incluso algunos rebaños de ovejas. De esta forma, no es extraño que se produzcan ciertos accidentes con animales, algo que tampoco excluye a las vías denominadas como de gran capacidad, entre ellas autovías y autopistas.

Galicia, País Vasco, Cataluña, Aragón o Castilla León son algunas de las Comunidades autónomas que concentran el mayor número de accidentes de tráfico en los que hay animales involucrados, aunque ningún conductor puede relajarse ante un siniestro que puede además acarrear lesiones a los ocupantes.

Es obligatorio recordar que en la reforma de la Ley de Tráfico publicada el 9 de mayo de 2014, la DGT reconocía al conductor como principal responsable de este choque, incluso cuando no incumplen las normas de circulación. Cuando el atropello del animal fuera consecuencia directa de una acción de caza mayor, el responsable será el propietario del terreno, mientras que, si es “por falta de reparación del vallado o de la señalización, el responsable será el titular de la vía” donde se pudiera dar este incidente o atropello.

Es por ello que se aconseja especialmente a los conductores que realicen una conducción defensiva, a baja velocidad y enfocada especialmente en carreteras muy estrechas, sin separación y en las que la vegetación se encuentra muy cerca del alquitrán. De noche, las luces ‘largas’ suelen deslumbrar al animal hasta el punto de dejarlos petrificados sin reacción sobre la carretera, por lo que se recomienda reducir la velocidad de marcha y cambiar a las de cruce en el caso de detectar a tiempo su presencia.

Si con todo ello, no podemos esquivarlo, es importante sujetar el volante con fuerza, frenar manteniendo una trayectoria recta y sin volantazos que nos puedan llevar a perder el control del vehículo y provocar un accidente aún mayor. En caso de que haya heridos, hay que llamar al teléfono de emergencias, 112, o al servicio de asistencia en carretera después de haber asegurado la zona y de hacer visible tanto el vehículo como a las personas que se encuentran fuera del mismo. Si el animal permanece en el lugar, hay que informar al Seprona (teléfono 062) para que retiren o atiendan a la especie cinegética.