BATERÍAS DEL FUTURO
Confirman las baterías inmortales con el grafeno “esponja” de Hyundai para 2026 (sí, sirve para callar la boca a tu cuñado)
Se acabó lo de que las baterías de eléctricos no duran. Este invento las hará inmortales y proporcionará cargas en 5 minutos para todos.

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Lo que presenta 3DC tras casi una década de trabajo en la Universidad de Tohoku es un material nuevo bautizado como Graphene MesoSponge, que es una especie de grafeno tridimensional y poroso con paredes de apenas un átomo de grosor.
Suena a ciencia ficción, pero la noticia es que Hyundai ya está validando algunos prototipos de este material que hará que la batería de tu coche ahora aguante kilómetros como una campeona.
La promesa es más simple que usar un yo-yó, y consiste en desarrollar unas baterías que pierdan mucha menos capacidad con el tiempo y que acepten cargas muy rápidas sin sufrir la degradación que conocemos hoy y que da al traste con la idea de cargar a menudo fuera de casa. Si todo sale bien, veremos coches eléctricos que mantienen autonomía durante años y recargas que dejarán de ser una tortura para las baterías.
Vamos al grano: si necesitas un argumento demoledor, un fatality, para silenciar al típico cuñado que dice que “las baterías mueren en dos años” o “el coche eléctrico no tiene futuro”, este invento es un buen martillazo en el dedo. No es un rumor. Este es una tecnología con patentes, prototipos y fabricantes mirando de cerca.

Cómo funciona sin marear al personal
La gracia está en la estructura, porque no es grafeno plano, sino una red esponjosa con canales por dentro que permiten que los electrones se desplacen con mucha menos resistencia y que el material absorba las tensiones internas sin agrietarse. Menos resistencia y menos microfisuras = menos pérdida de capacidad tras cientos de ciclos. Piénsalo así: Es como cuando se te estropeó aquel móvil y se calentaba horrores mientras perdía carga. Este sistema evita eso.
Además, esa estructura disipa el calor de forma natural, y menos calor significa menos estrés químico dentro de la celda, menos necesidad de sistemas de refrigeración complejos... ¡y menos incendios! (otro argumento tapabocas). Para baterías y para electrónica eso supone poder apretar más con las recargas rápidas sin pagar después con su vida útil.
En la práctica proporciona unas cargas más rápidas, menos degradación y menos problemas térmicos. Es diseño de material aplicado a algo que a todos nos interesa: que la batería dure y no te deje tirado cuando más la necesitas.

¿Llegará en 2026? Y… ¿qué cambia para ti?
Hyundai dice que sí. 3DC tiene más de 50 patentes y están enviando muestras a grandes fabricantes. Validación industrial es un paso gordo, pero aún quedan escalado, costes y certificaciones por cerrar, pero si esos eslabones funcionan, 2026 puede ser el año en que empecemos a ver algunos componentes con esta tecnología en vehículos comerciales.
¿Y para el conductor? Significa menos pérdida de autonomía con los años, cargas ultrarrápidas con menos riesgo y que tu coche eléctrico ya no perderá todo su valor en la reventa. Viajarás más tranquilo y, sobre todo, dejarás de oír la cantinela de “se te quemará la batería” en cada reunión familiar.
Que quede claro: hasta que no haya producción masiva no vendan la piel del oso, pero esto deja de ser un paper bonito y pasa a ser una amenaza seria a la obsolescencia programada. Si tu cuñado insiste, mándale este titular y que lo compruebe él mismo.
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