En plena época estival, las tormentas son el pan nuestro de cada día. Y es que las violentas tormentas de verano pueden originarse de forma más rápida de lo que pensamos, y llegar a provocar estragos entre los conductores si no se toman las medidas necesarias. Saber reaccionar ante una repentina tormenta de verano puede salvarnos de más de un susto.

Si estás conduciendo por ciudad y te topas con una tormenta que no hace más que aumentar su virulencia, es recomendable que intentes estacionar tu vehículo en un lugar seguro, ya que se pueden generar torrentes de agua que terminen por arrastrar tu coche. Si llueve demasiado fuerte, la visibilidad será prácticamente nula, por lo que no deberías ponerte al volante y si te sorprende una riada o una inundación cuando conduces, no te agobies, te contamos cómo debes actuar ante esta situación. VER VÍDEO.